La kriptonita de las hormigas locas o cómo contener una marabunta
El término <strong>marabunta</strong> es utilizado para designar a cerca de 200 especies de hormigas caracterizadas por un comportamiento depredador y un estilo de vida migratorio o nómada. Estas hormigas también reciben el sobrenombre de <strong>legionarias</strong> u <strong>hormigas guerreras</strong> debido a que no forman colonias, sino que sus "ejércitos" se hallan en continuo movimiento.En lo que se respecta a las hormigas, los mirmecólogos siempre han reservado los términos guerreras o legionarias para referirse a un número reducido de 5 o 6 familias de hormigas capaces de organizarse en g<strong>rupos de entre 100.000 y 2.000.000 millones</strong> de ejemplares. Estas pueden formar columnas de hasta 20 metros de ancho y 200 de largo para adentrarse en una nueva zona en busca de sus presas.Pero este síndrome, conocido como comportamiento legionario también se ha observado en otras especies de hormigas. Una de ellas es <em>Nylanderia fulva,</em> también conocida como <strong>la hormiga loca leonada</strong>, y la cual de desde el año 2002 lleva expandiéndose por el sureste de los Estados Unidos.Cuando las hormigas locas leonadas se mudan a un área nueva, la especie invasora actúa como una bola de demolición ecológica: expulsando tanto a insectos nativos como a animales pequeños y causando grandes dolores de cabeza a los habitantes de la zona. Por ejemplo, en algunas partes de Texas, las casas han sido invadidas por hormigas que se reparten entre contadores eléctricos, unidades de aire acondicionado, bombas de aguas residuales y otros dispositivos eléctricos causando cortocircuitos y otros daños. Y es que, nativas de América del Sur, las hormigas locas leonadas han hecho sonar las alarmas a medida que se han extendido por el sureste de los Estados Unidos durante los últimos 20 años. La buena noticia es que ahora un equipo de científicos de la Universidad de Texas en Austin acaba de encontrar <strong>un modo para detener su avance basado en el uso de un hongo</strong> capaz de acabar con sus poblaciones. Su método se describe en un artículo titulado <a href="http://
https://www.pnas.org/doi/full/10.1073/pnas.2114558119">Pathogen-mediated natural and manipulated population collapse in an invasive social insect</a> y publicado recientemente en la revista PNAS.Myrmecomorba nylanderiae: un asesino selectivo de hormigas locas<a href="
https://cns.utexas.edu/directory/item/7-integrative-biology/1592-lebrun-ed?Itemid=349">Edward LeBrun,</a> científico investigador del Programa de Investigación de Especies Invasoras de Texas en el Laboratorio de Campo Brackenridge y autor principal del estudio, cuenta que la idea de usar este hongo patógeno surgió al observar que las poblaciones salvajes de hormigas locas que se infectaban con este colapsaban sin intervención humana.Hace unos ocho años LeBrun se encontraba con uno de miembros de su equipo estudiando hormigas locas en Florida cuando se dieron cuenta de que algunas de ellas tenían el abdomen hinchado de grasa. Cuando miraron dentro de sus cuerpos, encontraron esporas de un conjunto de <strong>microsporidios</strong>, un grupo de hongos patógenos que parasitan el interior de las células de algunos animales y protozoos. En la actualidad apenas se conocen unas 800 especies de este tipo de hongos, y la que Lebrun y su compañero del Laboratorio de Campo Brackenridge, <a href="
https://cns.utexas.edu/directory/item/7-integrative-biology/1591-plowes-rob?Itemid=349">Robert Plowes</a>, habían descubierto era una nueva especie para la ciencia que bautizaron con el nombre de <em>Myrmecomorba nylanderiae.</em>Los patógenos microsporidianos, por lo general, secuestran las células grasas de un insecto y las convierten en fábricas de esporas.A día de hoy los investigadores no saben la procedencia del hongo, pero barajan la posibilidad que tal vez sea originario del área de distribución nativa de las hormigas locas leonadas, en América del Sur, o de otro insecto. No obstante, LeBrun…