Noticias eXplora: Jim Morrison y sus fantasmas El mítico grupo The Doors se quedó sin voz con la muerte a los 27 años, el 3 de julio de 1971, de Jim Morrison, su vocalista. Su rostro es uno de los miembros más famosos del macabro Club de los 27. Además de cantante y compositor, fue un reconocido poeta. Se cuenta que durante la celebración de su cumpleaños y refiriéndose a las muertes de Hendrix y Joplin, Morrison comentó: "Yo seré el tercero". Y no se equivocó... James Douglas Morrison está considerado como uno de los cantantes más populares, influyentes y carismáticos de la historia del rock (el quinto mejor vocalista de todos los tiempos, según la revista Rolling Stone). Los seis discos de estudio que grabó con sus compañeros Ray Manzarek, Robbie Krieger y John Densmore incluyen piezas musicales de antología que han hecho las delicias para los amantes del rock clásico. El nombre, The Doors, lo sacaron de un libro de Aldous Huxley, The doors of perception Morrison, hoy día, aún es considerado el arquetipo perfecto de la estrella de rock: voz privilegiada, mirada magnética, hosco, misterioso, inspirador, escandaloso y poseedor de un sex appeal natural. Nacido como James Douglas Morrison el 8 de diciembre de 1943 en Florida, el conocido como 'rey lagarto' antes de probar suerte en la escena musical ya se mostraba especialmente obsesionado con la poesía simbolista francesa y los mitos y religiones de las culturas de los nativos americanos. También era un consumidor habitual de alcohol y varios tipos de sustancias psicoactivas (LSD, cannabis y peyote), que defendía porque le ayudaban, en su opinión, a alcanzar otros estados superiores de conciencia, con un mayor equilibrio espiritual y paz interior. The Doors (Fuente Wikipedia) Morrison abandonó la universidad para emigrar a Los Ángeles y alejarse de su familia. Comenzó a estudiar Teatro y Cine en la UCLA y conoció a un teclista llamado Ray Manzarek. Decidieron formar un grupo. El nombre, The Doors, lo sacaron de un libro de Aldous Huxley, The doors of perception. En directo eran brutales. Jim fue considerado uno de los "animales más bellos del rock". Sus espectáculos buscaban desencadenar la catarsis a través de la violencia y la ira Fuera de los escenarios, Morrison no era más que un donjuán ebrio, un aspirante a poeta que intentaba imitar quizá la rebeldía alcohólica de Baudelaire, Brendan Behan o Dylan Thomas y que atendía a una interminable corriente de mujeres con las que trataba de poner en práctica su particular concepción del erotismo puesto al servicio de la política. Fue un poeta marginado. Creó frases tan memorables como su emblemático "We want the world, and we want it NOW!" ("Queremos el mundo, ¡y lo queremos AHORA!") Sin duda, nuestro protagonista poseía un gran magnetismo en escena. Su aspecto era enormemente atractivo: sus pantalones de cuero y su salvaje belleza lo convertían en una especie de amante heroico condenado a luchar en un inframundo inundado de luz en el que las esperanzas y los temores más oscuros de la audiencia se concentraban en torno a su figura. Sus espectáculos buscaban desencadenar la catarsis a través de la violencia y la ira. Siempre prefirió el alcohol frente a otras sustancias menos legales. En una ocasión, mientras pasaba el rato en el apartamento de un amigo neoyorkino, Morrison, a punto de caer en un coma etílico, comenzó a orinarse en la alfombra. Sus compañeros se vieron obligados a colocar un florero bajo su miembro para evitar que lo pusiese todo perdido. Hubieron de vaciarlo tres veces mientras nuestro protagonista permanecía completamente inconsciente. Habitación del motel de Los Ángeles donde Jim Morrison vivió entre 1968 y 1970, actualmente cubierta de grafitis de sus fanes (Fuente: Wikipedia) Los Doors irrumpieron en el panorama americano para no bajarse del pedestal. Grabaron álbumes impresionantes, pero su escalada hacia la cima se vio salpicada por los constantes escándalos y borracheras de Jim. Tras una detención en Miami por 'inmoral', fue condenado a tres años de cárcel…