Durante décadas el star-system de <a href="
https://los40.com/tag/hollywood/a/">Hollywood ha tenido algunas de las cláusulas de imagen más duras de todo el mundo. Evidentemente, ser la meca del cine tiene sus pros y sus contras, y aunque los actores y actrices que protagonizan algunos de los grandes taquillazos de la industria ganen millones, en muchos casos están justificados por los tremendos contratos que deben firmar. Una cláusula incumplida puede suponer un varapalo económico tremendo; lo contrario impone seguir una férrea dictadura de la imagen para la que no todos están psicológicamente preparados.Sabemos que en el Hollywood clásico los estudios controlaban hasta la última coma de la vida de sus estrellas. Si Joan Crawford engordaba un par de kilos por encima de su peso, el estudio la penalizaba. Lo mismo ocurría con los actores: si estabas atlético como Cary Grant en lo mejor de su juventud no podías marcarte un <a href="
https://los40.com/tag/marlon_brando/a/">Marlon Brando en Apocalypse Now y aparecer en el set de rodaje con veinte kilos de más. Las productoras se encargaban de que cada vez que un artista firmaba un contrato para una gran superproducción este debía seguir a rajatabla una serie de preceptos de imagen y condiciones de cara a la promoción de la película.Los contratos que tienen las estrellas de cine hoy en día son bastante similares. Un último ejemplo de ello lo hemos visto en <a href="
https://los40.com/tag/benedict_cumberbatch/a/">Benedict Cumberbatch, quien actualmente está grabando la nueva película de Dr. Strange: In the Multiverse of Madness. El actor ha dejado una no-imagen completamente insólita mientras concedía una entrevista por Zoom. Al encender la cámara solamente aparecían unas vigas del techo."Estás viendo el techo porque no te puedo enseñar mi rostro. Estoy rodando la nueva Dr. Strange y está todo completamente embargado. En fin. Solamente quería explicarte por qué estoy enfocando a este techo tan atractivo", bromeaba el actor durante este extraño encuentro por vídeo que, por cierto, no es el primero, pues Cumberbatch también ha dado alguna entrevista enfocando los parasoles de un coche.Cuidado con irte de la lenguaFormar parte del <a href="
https://los40.com/tag/mcu_universo_cinematografico_marvel/a/">MCU y revelar un spoiler, aunque sea simplemente mostrar tu barba de varios días o un bigote que pueda dar alguna pista al fandom sobre qué va a ocurrir en tu próxima película, puede salir muy caro. Tenemos el ejemplo del actor de doblaje español Rodri Marín, quien fue despedido de forma fulminante de Bruja Escarlata y Visión por revelar que en el quinto episodio de la serie (SPOILER) salía Pietro.Lo mismo, se cree, le ocurrió a Emma Fuhrmann, quien daba vida a Cassie Lang en Ant-Man. Se fue de la lengua y fue sustituida inmediatamente por otra actriz. Una situación que solo ocurre con estrellas de bajo nivel, ya que nadie habría pensado en echar a <a href="
https://los40.com/tag/mark_ruffalo/a/">Mark Ruffalo por decir antes de tiempo que la mayoría de personajes morían en Vengadores: Endgame o a <a href="
https://los40.com/tag/thomas_stanley_holland/a/">Tom Holland por desvalr el futuro de Peter Parker en Spider-Man. Las penalizaciones de la súper estrellas de Hollywood suelen ser económicas, pero no provocan (generalmente) despidos.Los contratos de Marvel, además, incluyen algunas cláusulas un tanto ridículas –pero necesarias, según dicen, para mantener el halo de misterio– como la de Cumberbatch. Como si se tratara de información clasificada, los jefazos del MCU prohíben que sus actores y actrices lean los guiones si no es una habitación sin ventanas ni móviles; tampoco pueden rodar sus propias escenas de riesgo, ya que su integridad en la ficción es imprescindible. Y nada de fumar frente a las cámaras: terminantemente prohibido. Para colmo, si vas a trabajar para ellos prepárate, pues van a investigar tu pasado para descubrir si eres racista, tienes problemas legales o si existe algo que se…