Un videojuego para aprender a ser romano

Un proyecto europeo busca cerrar la brecha entre la investigación y la cultura audiovisual emergente, en el ámbito del programa de la Comunidad Europea Europa Creativa. A finales de 2020, la Unión Europea distinguió una aplicación original de la Universidad de Navarra (<a href="https://www.unav.edu/">UNAV</a>), que cuenta con la colaboración de las <a href="https://www.u-bordeaux-montaigne.fr/es/index.html">Universidades de Burdeos</a> (Francia), <a href="https://www.uniroma1.it/it/pagina-strutturale/home">La Sapienza de Roma</a> (Italia) y <a href="https://www.uc.pt/en">Coimbra</a> (Portugal), del Museo Nazionale Romano, del consorcio de desarrollo de material tecnológico y 3D Trahelium, de la empresa audiovisual Clau Creative Services y del ayuntamiento portugués de Idanha-a-Nova con el objetivo de <strong>permitir a académicos y simples curiosos del mundo romano acceder de forma remota a la vasta colección de inscripciones conocidas en el Occidente Romano</strong> – con atención también a las de Hispania – y, al mismo tiempo, proporcionar a los usuarios una inmersión digital en la Antigüedad a través de un juego y una serie documental.La espina del proyecto es la epigrafía y el texto escrito en la antigüedad, asumiendo la escritura latina -y sus derivados modernos- como uno de los ejes fundamentales de nuestra civilización. Cuando pensamos en la civilización romana, es habitual pensar primero en las inscripciones, ya que <strong>el mundo romano fue una de las primeras civilizaciones en utilizar el medio escrito</strong> como canal de comunicación a través de un territorio continental.“Recuperar el mensaje de las inscripciones como medio de comunicación y colocarlo en el centro del discurso histórico son desafíos para la investigación moderna”, explica Javier Andreu, el director del proyecto.Las inscripciones servían para celebrar los honores recibidos por ciudadanos de prestigio, para adorar a los dioses o al emperador, o para recordar a los muertos. Incluso <strong>dentro de los límites del Imperio Romano, esta práctica se extendió rápidamente</strong>. A este respecto, el Laboratorio de Arqueología de la UNAV ya ha adquirido cierta experiencia con la digitalización 3D de inscripciones romanas de Los Bañales de Uncastillo (en Zaragoza) y Santa Criz de Eslava (en Navarra). En un momento, el director del proyecto, Javier Andreu, se reunió con Pedro C. Carvalho y Armando Redentor (de la Universidad de Coimbra) para discutir los problemas modernos de la epigrafía, a menudo limitados a la acumulación de artefactos antiguos escritos en piedra. Al proyecto se unirían también Milagros Navarro (de la Universidad de Burdeos) y Silvia Orlandi (de La Sapienza de Roma), presidenta, además, de la Asociación Internacional de Epigrafía Griega y Latina.“<strong>Las inscripciones, como medio de comunicación, llenaban los ámbitos público y privado de la antigua Roma y las provincias</strong>”, recuerda Andreu. “Recuperar su mensaje y colocarlo en el centro del discurso histórico son desafíos para la investigación moderna”. Para ello, sin embargo, es necesario superar las dificultades que plantea el desciframiento de los textos latinos, la no siempre fácil lectura de las superficies y cierta creencia de que la epigrafía no resulta todo lo atractiva que podría ser para los estudiantes. “De hecho, estos soportes suelen contar buenas historias sobre los romanos y sus vidas”, recuerda.Las tres patas del proyectoEl proyecto adquirió tres dimensiones. Por un lado, funcionará como <strong>Museo Virtual</strong>, transformando las inscripciones en modelos 3D interactivos que permitan la consulta a distancia. Por el momento, se han completado las lecturas en 3D de 200 inscripciones de varios lapidarios romanos. “Las inscripciones romanas eran una forma de difundir la lengua latina y generar una cultura común en el marco del Imperio Romano”, dice Pedro Carvalho. ”Son uno de los signos más claros de la globalización desde hace dos mil años. En origen, la matriz…

Comments

Be the first to add a comment