Fue una sorpresa. Después de 25 años criminalizando y prohibiendo la música occidental, persiguiendo y castigando a quienes pillaran escuchándola, algunas de esas canciones consideradas 'depravadas', recibieron el sello oficial de aprobación de la República Islámica de Irán. Fue en Octubre de 2004, cuando Queen pasó a la historia y se convirtió en la primera banda de rock que podía sonar libremente sin que la “policía moral” aplicara sus conocidos métodos represivos. Y todavía causó más estupor que la banda que recibía el ‘visto bueno’ de las autoridades estuviera liderada por Freddie Mercury, declaradamente homosexual, cuando la homosexualidad, como tantas otras cosas, sigue considerándose un crimen. Este fue solo minúsculo gesto en un país en el que, como es sabido, las mujeres siguen sometidas a leyes abusivas y discriminatorias.La música occidental enmudecióHubo un tiempo en el que los iraníes podían disfrutar de la música occidental y escuchar a sus bandas preferidas. Hasta 1979, cuando la Revolución Islámica <strong>impuso sus leyes autoritarias y anti-occidentales. Se criminalizó todo lo que publicaban bandas 'extranjeras', sus canciones se prohibieron, las tiendas de discos se esfumaron y los locales de conciertos enmudecieron.</strong> Cualquiera que fuera sorprendido con música considerada 'no islámica' podía ser <strong>multado, azotado o encarcelado</strong> por 'cometer actos corruptos' según la ley iraní.Sin embargo, mucha gente siguió escuchando discos 'no islámicos'. <strong>Nació un mercado de contrabando</strong> que distribuía, en secreto, casetes y LP’s. Países vecinos, como Turquía o Irak, propiciaban ese comercio ilegal. Era difícil conseguir cintas originales de alta calidad, y habitualmente solo se tenía acceso a copias de copias. Pero la calidad era lo de menos."Cintas, cintas, cintas"El gobierno islámico estrechó su control sobre la sociedad. Además de las dificultades para conseguir música del exterior, su coste se elevó tanto, que duplicaba, triplicaba y hasta cuadruplicaba el precio original. Con el tiempo, se desarrolló un gran mercado negro, y en 1986, los últimos hits de Occidente se podían conseguir en las calles iraníes solo una semana después de su publicación. "En algunas zonas de la ciudad", decía Hossini en Euronews, "cuando estábamos paseando, un tipo cualquiera susurraba 'cintas', cintas, cintas'".La diligente 'policía moral' perseguía a los distribuidores, les encarcelaba o les imponía fuertes multas. Según el testimonio a AFP de un joven iraní, con solo 17 años fue arrestado y le metieron en una celda junto a otros 30 hombres, "asesinos, narcotraficantes y violadores", porque <strong>fue descubierto en una cafetería con su novia y un par de casetes de The Doors y de Queen</strong>. "La policía se lo tomaba realmente en serio. <strong>Fui castigado e insultado. Decían que era música diabólica y que me convertiría en un pervertido</strong>".La revolución de QueenLos discos piratas habían convertido a Queen en una de las bandas más populares en Irán y <strong>causó gran sorpresa que recibieran la aprobación oficial de las autoridades islámicas</strong>. El 24 de Octubre de 2004 llegaba a las tiendas del país un álbum con 11 de sus grandes éxitos y <strong>Queen se convertía en la primera banda de rock permitida en Irán</strong> cuando, para los integristas, <strong>el rock era un género depravado</strong>.Entre las canciones que contenía el disco, <strong>figuraban Bohemian Rhapsody, The miracle o I want to break free</strong>. Sin embargo, al parecer, se omitieron algunos temas de amor. "<strong>Las autoridades aprobaron los temas que tenían una temática social, dejando fuera las canciones de amor</strong>", dijo un ejecutivo de la compañía a AFP. El casete costaba <strong>menos de un euro y se puso a la venta con las letras traducidas en persay un folleto explicativo</strong>. El folleto decía, por ejemplo, que la canción Bohemian Rhapsody era sobre un hombre joven que accidentalmente había asesinado a alguien y, como Fausto, había…

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