Razones para NO beber leche cruda

Así como el hombre ha evolucionado desde hace miles de años, a la par, también lo ha hecho su dieta. De hecho parecen ser dos aspectos bastante relacionados en la historia de <a href="/temas/homo-sapiens">nuestra especie. O al menos a tener en cuenta. Retrocedamos, por ejemplo, al momento en que el hombre descubrió el fuego.El manejo del fuego no solo nos proporcionó calor en los fríos inviernos, defensa ante las bestias o luz en las oscuras noches sin luna llena en la <a href="https://historia.nationalgeographic.com.es/temas/prehistoria">prehistoria. El empleo del fuego, nos permitió, lo que es más importante aún: cocinar los alimentos. Según explica el historiador Juval Noah Harari en su libro, De Animales a Dioses, la cocción de los alimentos supuso un salto cualitativo en la alimentación del hombre. "Algunos expertos creen que hay una relación directa entre el advenimiento de la cocción, el acortamiento del tracto intestinal humano y el crecimiento del cerebro humano. Puesto que tanto un intestino largo como un cerebro grande son extraordinarios consumidores de energía, es difícil tener ambas cosas. Al acortar el intestino y reducir su consumo de energía, la cocción abrió accidentalmente el camino para el enorme <a href="/temas/cerebro">cerebro de neandertales y sapiens", explica en su libro.Así, ciertos alimentos como el arroz, las patatas o el trigo, los cuales no pueden ser digeridos por los humanos de forma natural, pasaron a enriquecer nuestra dieta con la cocción. El fuego cambió la química de los alimentos y los hizo más fáciles de masticar y digerir. Ya dijo un filósofo que:"somos lo que comemos". Todo ello a la vez que era capaz de eliminar los gérmenes y patógenos presentes en ellos, no menos importante.Esta es solo una más de entre las muchas razones por las que comer alimentos crudos no es lo más idóneo para nuestro organismo tal como defienden algunas teorías que, con peligrosa progresión, cada día ganan más adeptos. Es el caso de filosofías como el crudiveganismo, las cuales defienden que no hay que consumir alimentos cocinados por encima de los 40 ºC.El hervido de la leche cruda no asegura al consumidor su inocuidadNatural, no siempre significa mejor. Debido a la desinformación, a un escepticismo mal entendido y en ocasiones a agresivas campañas de marketing, están arraigando en sectores de la sociedad ciertas corrientes de pensamiento que, en contra de lo que la ciencia tiene que decir al respecto, ponen grave peligro la vida de las personas y a veces, de grandes conjuntos de la sociedad. Malas decisiones objetivas en las que en ocasiones, hasta la política se sube un carro sin piloto ni frenos."Es curioso como vivimos en el momento histórico en el que mejor comunicados estamos y al mismo tiempo en el que más desinformación existe. El principio y el final se encuentra en internet. No hay filtros. Cualquier persona puede publicar lo que considere sin que se le exija ni veracidad, ni rigor ni siquiera consecuencias si las tuviese" comenta <a href="https://twitter.com/luciapediatra">Lucía Galán Bertrand, licenciada en medicina por la Universidad de Oviedo, pediatra y autora del blog <a href="http://www.luciamipediatra.com/">Lucía, mi Pediatra."Por lo tanto, en los últimos años la red se ha llenado de contenido basura que no siempre es fácil de identificar: bulos, mitos, estafadores, delincuentes, pseudociencia y grupos varios que lo que buscan básicamente es enriquecerse", añade.La última polémica al respecto tiene que ver con el consumo de leche cruda y la aprobación de la <a href="http://premsa.gencat.cat/pres_fsvp/AppJava/notapremsavw/307200/ca/govern-aprova-decret-venda-directa-llet-crua-vaca.do">regulación por parte del Gobierno Autonómico de Cataluña para su venta. La decisión ha puesto en pie de guerra a los expertos en la materia, entre varias razones, por oponerse a toda evidencia científica en primer lugar, y por suponer un atentado contra la seguridad alimenticia en segundo.Blanco y en botella. O noPara…

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