Hoy en día, los anfibios están representados por tres linajes distintos: ranas, salamandras y cecilias, las cuales carecen de extremidades. Sin embargo, hasta principios del Pleistoceno, hubo un cuarto linaje: los llamados albanerpetóntidos. Hasta hace muy poco tiempo este extraño clado de anfibios solo se conocía a través de una colección limitada de restos fósiles fragmentados y mal conservados, por lo que gran parte de lo que respecta a ellos sigue siendo un misterio.No obstante, ahora el hallazgo de un nuevo conjunto de fósiles datado en 99 millones de años edad acaba de aportar nueva y emocionante información sobre los mismos, redefiniendo a estos pequeños animales como depredadores que se mantenían al acecho para, al igual que los camaleones, capturar a sus presas con un disparo balístico de lengua, y no como las tímidas criaturas excavadoras y subterráneas que una vez se pensó que fueron. Los fósiles, los cuales se describen en un artículo titulado <a href="https://dx.doi.org/10.1126/science.abb6005">Enigmatic amphibians in mid-Cretaceous amber were chameleon-like and had ballistic feeding que se publica esta semana en la revista Science, corresponden a los primeros "albies" descubiertos en la actual Myanmar y se trata además de los únicos ejemplares conocidos conservados en ámbar.<a href="https://www.shsu.edu/academics/biological-sciences/people/daza.html">Juan Daza profesor de ciencias biológicas en la Universidad Estatal Sam Houston y sus colegas informan en el mismo sobre el descubrimiento de un nuevo género y especie de albanerpetóntido, bautizado como Yaksha perettii en honor a los espíritus guardianes de tesoros de la literatura hindú conocidos como yakshas y al investigador <a href="http://gemresearch.ch/dr-a-peretti/">Adolf Peretti, descubridor de dos de los fósiles.Especímenes similares <a href="https://advances.sciencemag.org/content/2/3/e1501080">ya habían sido descritos en un estudio de 2016 publicado en la revista Science Advances, no obstante la investigación identificaba a Yaksha peretti como una forma antigua de camaleón basándose principalmente en la presencia de un entogloso: el hueso a medida que le daba a la especie la habilidad para disparar su lengua al modo en que lo hacen los camaleones actuales.Los nuevos hallazgos, los cuales incluyen un cráneo completo y articulado y, lo que es más importante, tejidos blandos asociados como la piel, la lengua y los músculos de la mandíbula, apuntan a que en un primer momento la especie fue identificada erróneamente, considerándose una especie primitiva de camaleón."Este descubrimiento aporta una pieza fundamental al rompecabezas de este descocido grupo de animales"Ahora, con base en estos nuevos hallazgos, Daza y sus colegas muestran que Yacksha peretii pertenece al clado de los albanerpetóntidos y sugieren que estos antiguos anfibios eran escaladores, vivían cerca o sobre los árboles en lugar de bajo tierra, y usaban sus lenguas balísticas para atrapar comida: un modo de depredación especializado que parece haber sido evolutivamente convergente con el de camaleones actuales. "Este descubrimiento aporta una pieza fundamental al rompecabezas de este descocido grupo de animales", declara el coautor del estudio Edward Stanley, director del Laboratorio para el Descubrimiento y la Difusión Digital del Museo de Historia Natural de Florida. "Y saber que tenían esta lengua balística nos da una visión completamente nueva de todo su linaje", añade.La historia de un error afortunadoTodo comenzó con lo que se puede denominar un traspiés. Como decíamos unas líneas atrás, en 2016 Daza y Stanley publicaban un artículo en el que presentaban una docena de extraños lagartos fósiles atrapados en ámbar. O al menos eso era lo que intuían. De entre la muestra hallada, un espécimen juvenil llamo la atención de los investigadores, ya que poseía una extraña y desconcertante mezcla de características entre las que se incluía un hueso especializado en la lengua. Tras un largo periodo de…

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