En la actualidad, gracias al avance de la medicina, la modernización de los tratamientos y a <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/analisis-sangre-para-detectar-cancer-fases-tempranas_15759">una mayor eficacia y eficiencia en su detección, se ha logrado que lo que hace apenas una década era difícil de escuchar: "ha superado el cáncer", se haya convertido en una realidad para miles de personas. La ciencia sueña — o más que soñar trabaja en ese sentido — con convertir una idea en realidad: que dentro de quizá un par de décadas el cáncer pueda convertirse en una enfermedad tan fácil de diagnosticar y tratar como el más común de los resfriados.Sin embargo, pese a <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/nuevo-impulso-a-inmunoterapia-contra-cancer_15581">los notables pasos dados durante los últimos años, la metástasis, una de las facetas más agresivas de la enfermedad, sigue siendo uno de los aspectos más duros con las que científicos, médicos y enfermos tienen que lidiar en la lucha contra el cáncer. La metástasis se presenta cuando las células cancerosas se desprenden del tumor original, viajando por el cuerpo a través de la sangre o el sistema linfático y formando nuevos tumores deslocalizados en otros órganos o tejidos. De hecho, a día de hoy, la metástasis es la responsable de cerca del 90% de los fallecimientos por cáncer.Antes de que se pueda idear un tratamiento eficaz contra la metástasis, resulta indispensable comprender el efecto específico de una sustancia anticancerosa en los distintos tipos concreto de cáncer, o incluso en el tipo de la célula específica que produce metástasis en la enorme heterogeneidad celular de los tumores.Adía de hoy, la metástasis es la responsable de cerca del 90% de los fallecimientos por cáncer.Ahora no obstante, un equipo de la Universidad de Ginebra -UNIGE- parece haber dado un paso de gigante hacia esta comprensión, identificando el tipo de células inductoras de procesos metastásicos en el cáncer de colon gracias a una técnica pionera bautizada con el nombre de Spiked-scRNAseq. Los resultados de la investigación, en la cual también se informa del descubrimiento del gen VSIG1, que involucrado en las interacciones intercelulares previene la metástasis, se recogen esta semana en la revista Cell Reports en un artículo titulado <em>Functional Pro-metastatic Heterogeneity Revealed by Spiked-scRNAseq Is Shaped by Cancer Cell Interactions and Restricted by VSIG1.</em>Además de este descubrimiento, que ofrece esperanza para el desarrollo de tratamientos futuros, el artículo publicado valida el uso de esta tecnología para probar medicamentos activos contra las metástasis e incluso para tratamientos personalizados para cada paciente.La batalla contra la metástasisLa mayoría de los tratamientos farmacológicos para el cáncer no funcionan de manera óptima contra la metástasis. De hecho, se han desarrollado para tener una acción global y el mayor efecto posible en el paciente medio. Sin embargo, para que sean eficaces, "los fármacos deben dirigirse únicamente a las células que generan metástasis", explica el profesor Ariel Ruiz i Altabade la Facultad de Medicina de la UNIGE. Los tumores están formados por células muy heterogéneas, algunas de las cuales producirán metástasis mientras que otras no. La pregunta es:¿cómo apuntar al tipo correcto de células tumorales para vencer al cáncer?El equipo dirigido por Ruiz i Altaba estableció una metodología para definir, identificar, clonar y rastrear los fenotipos -rasgos visibles- celulares de los tumores, analizando a escala celular tanto el genoma como la expresión del ARN mensajero de dichas células.Como recordatorio, los genes de una célula, o su genotipo, se copian primero en el ARN mensajero que luego se usará para la síntesis de proteínas. Estas proteínas son la expresión visible de los genes y su acción subyace en las características que presentará la célula, es decir, su fenotipo. "Nuestro enfoque defiende que es posible identificar…

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