Algunas carreras musicales se han acabado antes de tiempo. Los artistas de épocas pasadas tenían fama de vivir deprisa y convertirse en leyendas demasiado pronto. Si echamos un vistazo al
Club de los 27, sus integrantes fueron grandes voces que se convirtieron en iconos de una generación en cada uno de sus estilos, pero que ni siquiera llegaron a la treintena, quedando inmortalizados para siempre pero sin darnos más música.Ahora, gracias a os avances tecnológicos, podemos saber cómo habría continuado la carrera de
Nirvana si
Kurt Cobain no hubiera muerto, o cómo
Jim Morrison habría seguido componiendo para
The Doors si no se hubiera ido. O podemos acercarnos a saberlo, gracias a una iniciativa que utiliza inteligencia artificial para crear canciones de artistas que forman parte del trágico Club de los 27, como los ya mencionados,
Amy Winehouse y
Jimi Hendrix.No es la primera vez que la tecnología de este tipo se pone al servicio de la música. Recientemente hemos escuchado cómo sonarían nuevas
canciones de AC/DC y
Led Zeppelin gracias a estos avances. En este caso, utilizan un software llamado Magenta, que se basa en el deep learning, el llamado aprendizaje profundo, para recoger patrones y algoritmos de las piezas musicales para crear otros nuevos a partir de ellos.Ayudándose de esta tecnología, la inteligencia artificial analizó 30 canciones de Nirvana y creó una base con tonos, ritmos, acordes y un sinfín de detalles para luego traducirlo y convertirlo en una canción completamente nueva. Para crear la letra, fue necesaria una red neuronal artificial. El resultado es la canción
Drowned in the Sun, un tema con todo el espíritu grunge de Nirvana.Con este tipo de música no se buscan beneficios, sino que procede de la organización benéfica Over The Bridge y de su proyecto Lost Tapes of the 27 Club. Esta iniciativa pretende mostrar la importancia de la salud mental a través del trabajo de los músicos que han sufrido determinados trastornos psicológicos. Al igual que ocurre con la música del líder de Nirvana, otros miembros del Club de los 27 están representados con sus propias canciones. Es el caso de Amy Winehouse, a la que perfectamente la podríamos haber atribuido este
Man, I Know."¿Y si todos estos músicos que amamos hubieran tenido apoyo en su salud mental? De alguna manera en la industria de la música, la depresión se normaliza y romantiza", dice Sean O'Connor, ejecutivo de Over the Bridge, en un comunicado. "Kurt simplemente escribiría lo que sea que le apetecía escribir. Y si le gustaba, entonces era una canción de Nirvana. Puedo escuchar ciertas cosas en este tema que tienen el mismo ambiente que In Utero o Nevermind", continúa.
via LOS40
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