En definitiva, Metrópolis es una película sobre el colectivismo, sobre el sacrificio del individuo en aras del conjunto. Tiempos modernos, en cambio, es una declaración del poder del individuo para superar incluso los sistemas más opresivos. El vagabundo de Chaplin no pide la aprobación del colectivo ni se ofrece como cordero sacrificial a la máquina. Actúa, se rebela y, al hacerlo, afirma el único valor moral que importa: su propia existencia. Ésta es la esencia del individualismo y es la razón por la que Tiempos modernos, a diferencia de Metrópolis, se presenta como un homenaje al espíritu humano en lugar de una elegía por su destrucción.
2/2
S. Tominaga AKA CSW
24 de octubre de 2024
https://x.com/CsTominaga/status/1849412930095505579?t=OjNmz16JfDjnbP1lTbeBHw&s=19 https://t.me/S_Tominaga/1674