1555 es el año en el que se imprime en Lyon (Francia) la primera edición de Las profecías del señor Michel Nostradamus, más conocidas como Las Centurias. Su publicación cosecharía un enorme éxito, aunque, también, sentimientos enfrentados. Por un lado, la alta nobleza, en cuyos divertimentos de salón no podía faltar la consulta a los oráculos, esperaba la siguiente entrega de las cuartetas de Nostradamus (1503-1566) con avidez. Mientras el campesinado, cuya subsistencia tanto dependía de las nubes que se tejieran en el cielo, encajaba las funestas profecías como una llamada al mal tiempo y contemplaba de una manera más inquisitiva la figura del vidente. Y es que, el futuro presagiado por el "mago de Provenza" no resultaba nada halagüeño… ¿Vislumbró el más célebre profeta de todos los tiempos un futuro apocalíptico para España? En la epístola dirigida al rey de Francia en 1558, Enrique II (1319-1559), Nostradamus anuncia que "se producirán muy graves guerras y batallas, y serán las villas, las ciudades y los castillos y toda suerte de edificios quemados… y antes de estos acontecimientos, algunos pájaros insólitos chillarán en el aire 'Huy, Huy', desvaneciéndose completamente al poco rato". ¿Es ésta la descripción que haría un hombre del siglo XVI si contemplara aviones de combate bombardeando una ciudad? En lo que atañe a España, el vidente galo la menciona en casi una treintena de ocasiones, convirtiéndolo en escenario de los acontecimientos más apocalípticos... En una pretendida III Guerra Mundial –siempre según sus intérpretes– donde el terrorismo islámico asolaría Europa, España parece convertirse en epicentro de este conflicto: "De la feliz Arabia, nacerá poderoso en la ley mahometana, vejará España, conquistará Granada…" (V, 55). ¿Vislumbró el más célebre profeta de todos los tiempos un futuro apocalíptico para España? ¿UNA III GUERRA MUNDIAL… EN ESPAÑA? Como es sabido, las profecías de Nostradamus están escritas en un encriptado lenguaje metafórico, tan enrevesado, que exige ser traducido por expertos comentaristas. Así, por ejemplo, de las estrofas "Por las comarcas del gran río bético, lejos de Iberia en el reino de Granada: Cruces rechazadas por gentes de Mahoma, uno de Córdoba traicionará el país" (III, 20), hay quien advierte el vaticinio de una ofensiva islámica que asolará España. Así lo argumenta Gonzalo Echeverri, jurista y autor de Nostradamus y la Guerra Islam-Occidente (2004): "Esta cuarteta es una de las más reveladoras respecto de los sucesos que vendrán, pues no cabe la menor duda y, no puede haber ninguna confusión de que después de la expulsión de los mahometanos de la península ibérica en el año 1492 por los Reyes Católicos, España nunca se ha visto invadida por los islámicos". Sin embargo, los intérpretes de Nostradamus ignoran el contexto histórico en el que fueron escritas sus profecías: la expulsión de los árabes en España no tuvo lugar en 1492 (antes del nacimiento de Nostradamus), sino a partir de 1609… más de medio siglo después de que las Centurias fueran publicadas. Así pues, es absolutamente imposible determinar a qué período concreto de la historia se refieren estas profecías, ya que, en tiempos de Nostradamus, el islam no había abandonado la península ibérica. Para los entusiastas de Nostradamus, el profeta parece presagiar un acontecimiento calamitoso sobre la Casa de Borbón ¿EL FIN DE LA CASA DE BORBÓN? Otra de las profecías, viralizada en internet, es la que se refiere a una crisis en el seno de la monarquía española que desembocaría con un posible asesinato de Felipe VI (1968- ), y que se desprende de las siguientes cuartetas: - La dama griega de elegante belleza, feliz de virtudes innumerables, será traslada fuera del reino hispánico, cautiva prisionera morirá de muerte miserable (IX, 78). - Demasiado buen tiempo de bondad real, hace y deshace pronto y súbita negligencia: Creerá ligero (superficial) el fallo de la esposa leal, y será condenado a muerte por su benevolencia (X, 43). Resulta…