Las curiosas diferencias entre perros y gatos a la hora de entender a los humanos

“¿Quién es un chico bueno?” “¿Quién quiere un premio?” Si tienes una mascota, es posible que pronuncies estas frases varias veces al día. Y también es posible que lo hagas con de un modo especial: con una entonación musical y un tono más agudo de lo normal. Intencionadamente o no, sabemos que nuestras mascotas reaccionan a este tipo de lenguaje, tal y como demuestran varias <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10071-018-1172-4">investigaciones</a> realizadas con perros. Sin embargo, un <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0376635722001723">estudio reciente</a> ha demostrado que <strong>no todas las mascotas reaccionan de la misma manera</strong> y que precisamente los gatos y los perros son muy distintos. Mientras que los primeros solo lo hacen cuando es su cuidador quien les habla, los perros tienden a hacerlo con otras personas e incluso con completos desconocidos.Lenguaje maternal con las mascotasA esta forma peculiar de hablar se le llama <strong>lenguaje de bebé o lenguaje maternal</strong>. Se caracteriza principalmente por una entonación musical de las frases, un tono de voz más agudo de lo habitual y una pronunciación claramente marcada, sobre todo en las vocales. También intervienen factores no verbales, como la mirada directa y el contacto físico. Estos rasgos lo diferencian del lenguaje más monótono que usan los adultos entre sí y capta poderosamente la atención de los bebés y de las mascotas: el tono de voz la diferencia de los otros sonidos del ambiente, mientras que la mirada y el contacto le confirman que nos estamos dirigiendo a él o a ella.Diferencias entre perros y gatosLos estudios sobre el uso de lenguaje de bebé en mascotas se han realizado principalmente en perros y gatos por ser estos las mascotas más habituales, aunque es sabido que otros animales, como algunas especies de aves, saben reconocer cuándo les están hablando. Los resultados muestran <strong>dos diferencias notables</strong>.La primera es que <strong>las reacciones en los perros son mucho más claras que en los gatos</strong>. Los primeros giran la cabeza hacia nosotros, nos miran directamente, se acercan y, si no iniciamos el contacto físico, toman la iniciativa. En cambio, los felinos son más sutiles y sus reacciones iniciales suelen ser mover las orejas en dirección del sonido y girar ligeramente la cabeza, como si quisieran asegurarse que realmente les estamos llamando; de hecho, a menudo hay que llamarlos más de una vez para que finalmente nos concedan su atención.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/10/28/al-contrario-que-los-perros-los-gatos-solo-reaccionan-a-una-llamada-cuando-procede-de-su-cuidador_27a4b4a6_800x533.jpg">Al contrario que los perros, los gatos suelen reaccionar solamente si les habla su cuidador</a>La segunda diferencia es que <strong>los gatos solo reaccionan al lenguaje de bebé</strong> cuando este procede de su cuidador principal; en cambio, los perros muestran un cierto grado de respuesta hacia todas las personas con las que interactúan habitualmente e incluso con desconocidos. Según los investigadores, esto se debe a que los perros están mucho más acostumbrados a interactuar con desconocidos en su día a día, ya que al sacarlos a pasear es habitual que otras personas se dirijan a ellos, algo que con los gatos no suele pasar. Por ese motivo, <strong>los felinos asocian ese tipo de lenguaje directamente con su cuidador</strong>, mientras que los canes asimilan rápidamente que los humanos suelen hablarles de ese modo independientemente de si son o no parte de la familia.Los gatos no hacen casoCharlotte de Mouzon, etóloga e investigadora en la Universidad de París Nanterre, ha publicado un <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0376635722001723">estudio</a> en el que demuestra estas diferencias mediante un experimento realizado con algunos gatos y sus cuidadores. Para ello, transformó una sala de…

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