Así se defendían los dinosaurios de gigantes carnívoros como el T. Rex
Ríos de tinta han fluido sobre algunos de los dinosaurios más temibles que hayan poblado la Tierra y sus estrategias de caza. Por ejemplo, se cree que algunos pequeños depredadores como Deinonychus antirrhopus, cuyo nombre significa "garra terrible con contrapeso", aprovecharon su velocidad y agilidad para abatir grandes presas gracias al trabajo en grupo; según parecen indicar los restos fósiles, cazaban en manadas.También es posible que los llamados herrerasaurios, uno de los dinosaurios más primitivos conocidos hasta la fecha, fueran algunos de los primeros animales en la Tierra especializados en la persecución, y desarrollaran una estrategia parecida <a href="
https://www.nationalgeographic.com.es/naturaleza/licaones-perro-hiena-disenado-para-persecucion_15886">a la que los licaones emplean en la actualidad, en la que desgastaban a sus presas en una persecución implacable ante las que estas sucumbían exhaustas. Por su parte, otras especies más poderosas, como el Tyranosaurus rex o el Spinosaurus, se valían de su fuerza bruta para abatir a sus presas, a veces incluso, al igual que podemos observar hoy entre los leones, para intimidar a otros depredadores más pequeños una vez estos habían realizado el trabajo sucio y arrebatarle a sus piezas de caza.Así, las estrategias desarrolladas por estos animales fueron tan fascinantes como variadas. Sin embargo, en ocasiones se nos suele olvidar que la supervivencia de las especies conlleva intrínsecamente una carrera armamentística; esa premisa implícita aplicable a tantas facetas de la vida que es "adaptarse o morir", y en este sentido, los dinosaurios que ocupaban el lugar de presas, muchos de ellos herbívoros, no se quedaron atrás, y <strong>desarrollaron estructuras y estrategias defensivas que muy probablemente hicieron de hasta los depredadores más temibles del Cretácico y el Jurásico, se lo hubieran de pensar más de una vez a la hora de lanzar sus ataques.</strong>Astas y cuernosPor ejemplo, una de las defensas más obvias son las astas que lucían los ceratópsidos, una familia que incluye a todos los dinosaurios con cuernos: su miembro más famoso es el Triceratops. Sus características comunes eran los cuernos -de distinto tamaño y número- sobre la nariz y los ojos, así como un collar óseo que protegía el cuello y que a veces también estaba rematado con protuberancias o cuernos, como el temible Styracosaurus. A pesar de esta formidable defensa, muchos de los huesos encontrados de estas especie de ceratópsidos presentan marcas que demuestran que eran cazados por grandes carnívoros como los tiranosaurios, pero sin duda vendían cara su piel.Tamaños descomunalesAlgunos de los dinosaurios más pacíficos que existieron fueron herbívoros. También fueron algunos de los más grandes, y precisamente, al igual que sucede hoy en día con los elefantes o las ballenas, algunos de los animales más grandes de la actualidad, la pax de dinosaurios como el <a href="
https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/actualidad/patagotitan-mayorum-mayor-dinosaurio-historia_11830">Patagotitan mayorum, el Supersaurus vivianae y otros diplodócidos, estaba garantizada por su descomunal tamaño. Simplemente eran tan ostentosamente grandes que resultaba imposible cazarlos.<a href="
https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/09/21/varias-especies-de-braquiosaurios-en-la-naturaleza_62dee63c_800x340.jpg">Varias especies de braquiosaurios en la naturaleza</a>Cabezas durasSer un cabeza dura a veces tiene sus ventajas. Los paquicefalosaurios fueron un infraorden de dinosaurios caracterizado por un hueso craneal de varios centímetros de grosor, a veces rematado con protuberancias. Aunque los estudios concluyen que los usaban en combates contra los de su misma especie para establecer jerarquías y derechos de apareamiento, tal como hacen animales actuales como los carneros, en caso de necesidad podían volverse un arma disuasoria contra depredadores. Difícilmente podrían haber procurado heridas…