Noticias eXplora: La 'Casa de la Muerte': locura y psicosis en el hogar de Mark Twain Con semejante nombre, podrán imaginar que estamos ante otro de los clásicos más representativos del ingente abanico de casas encantadas neoyorquinas. No se equivocan. Bajo este terrorífico apelativo se esconde un pintoresco bloque de apartamentos ubicado a pocos pasos de Washington Square Park, en el siempre bohemio Greenwich Village de Manhattan. Pero sus paredes de ladrillo rojo ocultan una perturbadora historia marcada por el sufrimiento, la desgracia y la locura. Y es que, de acuerdo con la leyenda, una terrible maldición atormenta a sus malogrados residentes, en ocasiones forzándoles a cometer todo tipo de impensables atrocidades motivados por las malvadas energías que habitan este edificio de 10 viviendas. Fachada de la 'Casa de la Muerte' en Nueva York (Foto: Javier Peinado) Supuestamente, los espectros de hasta 22 personas fallecidas en su interior se resistirían a abandonar el lugar. Hay quien dice que el inicio de esta terrible cadena de acontecimientos dio comienzo con una joven pareja de inmigrantes que torturó a su hijo pequeño hasta finalmente matarlo de hambre. Lo que sí sabemos con certeza es que en 1957 la actriz y poetisa Jan Bryant Bartell se mudó con su marido a uno de los apartamentos superiores, viviendo siete años de pesadilla digna de la mejor película de terror. Bartell detalló el tormento al que fue sometida en su obra Spindrift: Spray From a Psychic Sea, donde afirma haber estado acompañada de amenazadoras sombras y de sentir en más de una ocasión el gélido tacto invisible de los espíritus que habitaban su casa. Bartell y su marido convivieron durante años con toda clase de fenómenos extraños: sonidos inexplicables de pisadas, peste a descomposición, aterradoras apariciones... Spindrift, la obra en la que Jan Bryant Bartell cuenta sus aterradoras experiencias durante el tiempo que pasó en la 'Casa de la Muerte' La pareja convivió en un estado de constante angustia, con sonidos inexplicables de pisadas y vajillas rotas, peste a descomposición, muebles súbitamente cambiados de sitio y aterradoras apariciones que describió como "sustancias sin sustancia y diáfanas como una nube de éter". El matrimonio terminó recurriendo a los servicios de un médium, quien aseguró haber localizado tres presencias bajo el suelo de la vivienda: una joven de pelo rizado y ojos azules, un bebé nonato y un gato gris. Poco después se habría manifestado el espíritu de Reenie Mallison, una mujer de 19 años que se lamentaba amargamente por la muerte de su esposo en la Guerra Civil y el aborto de su bebé. Completamente sobrepasada, Bartell decidió abandonar la casa, pero su historia no tuvo un final feliz: murió en 1973 bajo misteriosas circunstancias, pocas semanas después de finalizar el manuscrito del libro donde mostraba al mundo estos horrores. Se especula que pudo haberse suicidado, torturada por las malignas energías que hicieron de su vida un infierno. EL TERRIBLE CASO STEINBERG Casi 15 años después tendría lugar el que probablemente sea el suceso más infame ocurrido en la casa. Sus protagonistas: el abogado Joel Steinberg y su novia Hedda Nussbaum, empleada en la prestigiosa editorial Random House. En el barrio se les consideraba una pareja respetable, la cual había adoptado a dos niños: Mitchell, de 18 meses, y Lisa, de 6 años. Pero esta idílica fachada se derrumbaría trágicamente el 2 de noviembre de 1987, cuando un Steinberg completamente enajenado por el consumo de cocaína propinó una brutal paliza a Lisa en su cuarto de baño antes de irse de casa. A su regreso, continuó drogándose junto a Hedda mientras la pequeña seguía inconsciente. La pequeña Lisa falleció tres días después a causa de las heridas No fue hasta pasadas las 6 de la mañana cuando finalmente decidió llamar a las autoridades, quienes a su llegada quedaron estupefactas ante la locura reinante en el domicilio. Mitchell se encontraba atado por la cintura en su parque de juegos, cubierto de orina y excrementos. Nussbaum…

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