Ningún grupo de trabajadores puede hacer ni mover una grúa sin el consentimiento de los superiores, mucho menos para abrir una zanja de tantas proporciones, eso es cómo todo lo que sucede en la construcción en Cuba, los de arriba dan órdenes que hay que hacerlo, los de la Empresa explican que aún no están los permisos, pero nada que hay que hacerlo y ya, después cuando suceden estas cosas culpan al más débil el de abajo, ponen algunas sanciones y al de arriba que da las órdenes allí llenándose la barriga, quien Ramirito, ese es quien les mete el pie.