Existe una enorme cantidad de libros consagrados a resolver el enigma de los ovnis, pero este no es uno de ellos. Ovni: Mitología de una emergencia (Guante Blanco, 2021) es una obra que renuncia a determinar qué hay detrás del fenómeno ovni y se centra en analizar cómo una idea emerge en un momento muy concreto en Estados Unidos, comienza a expandirse y acaba convirtiéndose en uno de los fenómenos globales más significativos del siglo XX. ¿Qué tiene de especial el año 1947? ¿Cómo surgen las oleadas? ¿Por qué gente de todo el mundo comienza a ser testigo de avistamientos y encuentros imposibles que son interpretados como contactos con naves y seres extraterrestres? ¿Qué rol juegan los medios de comunicación o la cultura popular? ¿Se ven ahora más ovnis que antes? A todas estas cuestiones intentará responder este libro. Partiendo de casos paradigmáticos, como el de Kenneth Arnold, Adamsky, Shaver, Hill, Strieber, o la saga del Mothman, acompañamos a investigadores y divulgadores, como Ray Palmer, Gray Barker o John Keel, desentrañando qué mecánicas operan a la hora de viralizarse una serie de narrativas y establecerse como la mitología contemporánea por excelencia. Este libro tiene dos premisas que quedan muy claras desde el primer momento: la primera era que no busca dar respuestas sobre la naturaleza del fenómeno. La segunda, hacer una radiografía del fenómeno en su época dorada hasta finales de los años sesenta, centrándose en la saga Mothman, acontecida en Point Pleasant y sus alrededores, con la ayuda de un personaje secundario que cobró importancia capital en la investigación de campo: Thomas Francis Monteleone. El resultado es un trabajo en el que los dos autores, por diferentes caminos, cierran una historia que se inició hace más de medio siglo y ofrecen una nueva interpretación de los mecanismos que favorecen la aparición de platillos volantes y explican por qué cobran relevancia en el acervo cultural. ¿Por qué gente de todo el mundo comienza a ser testigo de avistamientos y encuentros imposibles que son interpretados como contactos con naves y seres extraterrestres? "Si existe una mente universal, ¿debe estar necesariamente cuerda?". Esta frase ha sido normalmente atribuida a Charles Fort, pero John Keel –que fue quien originalmente se la adjudicó– reconoció su error después. La frase en cuestión es de Damon Knight, quien la recogió en su biografía sobre Fort. De una u otra forma, y más allá de este pequeño detalle, sirvió también para cerrar el libro de Las Profecías del Mothman. Resume perfectamente su trabajo, con todos los acontecimientos que rodearon a Virginia Occidental en general y a la localidad de Point Pleasant en particular. El Mothman solo fue la punta del iceberg. Se necesitaron cinco capítulos para que Indrid Cold hiciera su entrada triunfal en la trama, pero desde ese momento nada fue lo mismo. La figura del "Hombre sonriente" catapultó a Woodrow Derenberger a la categoría de contactado por excelencia de aquel periodo específico. Sus supuestos encuentros sirvieron de base para incluir en la narrativa de Keel multitud de casos en los que esos "malditos" con extrañas intenciones hacían de las suyas por todo Estados Unidos. Como libro, la obra de Keel no debe leerse como un relato cronológico de sucesos extraños, pues carece de ese orden. Tras empezar con la caída del Silver Bridge en Point Pleasant, Keel relataba acontecimientos anteriores y posteriores, siendo los acontecidos a Woodrow Derenberger los que centraron la investigación. Woodrow fue en aquel libro –y también lo es en Ovni: Mitología de una emergencia– una persona bastante corriente, aunque quizá con ganas de notoriedad. En el relato de Keel aparece como un comercial de electrodomésticos ya entrado en la cincuentena que se convirtió en la celebridad ufológica de Virginia Occidental durante años. Sus supuestos encuentros con Indrid Cold pasarían a formar parte de la cultura popular, siendo este extraño personaje comparado con otras figuras como…

Comments

Be the first to add a comment