Noticias eXplora: Se vende: villa con una pintura alquímica de Caravaggio Tiene más de 400 años, se levanta en la Vía Veneto de Roma –una de las más exclusivas y elegantes de la Ciudad Eterna– y tiene un singular tesoro en su interior: la única pintura mural que se conoce del genial Caravaggio. Estos ingredientes son razón de sobra para que la Villa Aurora –o Casino dell'Aurora, como también se la conoce–, vaya a tener un desorbitado precio de salida cuando salga a subasta el próximo mes de enero: 471 millones de euros. El precio de la mansión se 'dispara' sobre todo debido a las numerosas obras de arte que hay en su interior El edificio remonta sus orígenes al siglo XVI, cuando fue construido por encargo del poderoso cardenal Francesco Maria del Monte, y más tarde fue ampliado y reformado por otro miembro de la curia, el también cardenal Ludovico Ludovisi. Un descendiente de este último –y de los papas Gregorio XIII y Gregorio XV–, el príncipe Nicolò Boncompagni Ludovisi, fue el último propietario de la villa, pero al fallecer en 2018 el edificio se convirtió en objeto de una rocambolesca disputa familiar entre los herederos –los tres hijos y la última esposa del príncipe–, razón por la que ha terminado poniéndose a la venta. Pero más allá de las discusiones de familia, y del elevadísimo precio de la mansión, que se "dispara" sobre todo debido a las numerosas obras de arte que hay en su interior, la noticia ha generado especial interés por la presencia en la villa de la pintura de Caravaggio. Una obra única en el mundo, pues en toda su carrera sólo realizó esta pintura mural, lo que le otorga un valor incalculable, aunque un historiador del arte, Alessandro Zuccari, la haya tasado en unos 310 millones de euros por petición del juez que ha decretado su salida a subasta. La pintura tendría un significado hermético de corte alquímico Júpiter, Neptuno y Plutón es el título de esta pintura mural realizada por Caravaggio Sin embargo, la obra de Michelangelo Merisi –nombre real de Caravaggio– es especial también por otras razones. La pintura, titulada 'Júpiter, Neptuno y Plutón' tendría un significado hermético de corte alquímico, un detalle sorprendente si tenemos en cuenta que la obra fue encargada por un poderoso cardenal de la Iglesia de Roma… INTERESES HETERODOXOS Durante siglos, y de forma especial a lo largo del Renacimiento y el Barroco, una parte importante de la alta jerarquía eclesiástica –pontífices incluidos– manifestó un llamativo interés por doctrinas y creencias heterodoxas, como la astrología, la magia o la alquimia. Unas inquietudes que, en la mayor parte de los casos, se enmarcaban en la corriente humanista que dominaba en la época, y que a menudo se intentaban conciliar con la doctrina cristiana. Uno de estos clérigos singulares seducidos por lo oculto fue el cardenal del Monte, primer propietario de la Villa Aurora, quien mostró un destacado interés por la filosofía, la música, el arte y otras disciplinas humanistas, entre las que se encontraba la práctica alquímica. De hecho, muchas fuentes de la época hacen a menudo referencia al notable círculo de eruditos –entre ellos el mismísimo Galileo– que solían darse cita en su residencia. Caravaggio se dedicó a decorar el pequeño laboratorio alquímico del cardenal con un enigmático simbolismo hermético En 1595, un nombre más se vino a sumar a la larga lista de personas que circulaban a diario por la villa del cardenal. Se trataba de un joven pintor milanés que hasta entonces había malvivido en la Ciudad Eterna, pasando de un taller a otro en busca de fortuna: Michelangelo Merisi, más conocido como Caravaggio. Durante tres años, entre 1597 y 1600, Caravaggio se dedicó a decorar el pequeño laboratorio alquímico del cardenal, de apenas tres metros de anchura, con un enigmático simbolismo hermético. Fue el propio cardenal quien indicó a su protegido con qué símbolos y elementos debía decorar el techo de la pequeña estancia: la escena muestra en su parte central una gran esfera…