El Ganges, la amenaza global de un río de plásticos
El Ganges es un río sagrado para la India. También es una de las principales fuentes de la basura manufacturada que contamina el océano.En la última década, a medida que hemos ido tomando conciencia de la creciente acumulación de desechos plásticos en nuestros océanos, las iniciativas para resolver esta crisis creciente han sido numerosas, imaginativas... e insuficientes. Se prevé que en 2040 el volumen de plástico que llega cada año a los mares casi se triplique, hasta alcanzar los 29 millones de toneladas anuales, y que habrá un promedio de 50 kilos de basura plástica por cada metro de litoral en todo el planeta.<a href="
https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/10/el-pescador-babu-sahni-de-30-anos-y-su-hijo-himanshu-kumar-sahni-de-ocho-se-acercan-a-la-orilla-del-rio-punpun-un-afluente-del-ganges_49e6a969_800x817.jpg">En la India rural no suele haber sistemas de recogida de basuras, y los vertederos oficiosos como este son habituales. La mayor parte de los residuos pl&aacute;sticos que hay en el mar llegan arrastrados desde tierra firme. El mensaje de los científicos es que aún estamos a tiempo de solucionarlo. Pero ya no basta con actuar a pequeña escala.La mayor parte de la investigación sobre la basura plástica se ha centrado en la que ya está presente en los océanos y en su amenaza letal para una larga lista de especies, desde el plancton hasta peces, tortugas y ballenas. Menos se sabe sobre el proceso por el que esos residuos llegan al mar, pero no cabe duda de que los ríos, especialmente los asiáticos, son las principales vías de entrada.Una expedición de National Geographic se propuso documentar el alcance de la contaminación por plásticos del río... y sus orígenes en tierra.En 2019 National Geographic Society patrocinó una expedición de investigación a uno de esos ríos, el Ganges, que recorre el norte de la India y Bangladesh dibujando una de las cuencas fluviales más vastas y pobladas del mundo. Un equipo de 40 científicos, ingenieros y personal de apoyo de la India, Bangladesh, Estados Unidos y el Reino Unido recorrió en dos ocasiones toda la longitud del río, antes y después de las lluvias monzónicas que aumentan de forma espectacular su caudal. El equipo tomó muestras del agua, del suelo y de la atmósfera en los lugares por donde discurre y entrevistó a más de 1.400 personas que viven en sus orillas para tratar de identificar dónde, por qué y qué tipo de plástico llegaba al Ganges y, en última instancia, al océano Índico.<a href="
https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/10/el-mercado-de-flores-mullick-ghat-de-kolkata-es-un-hervidero-de-gente-antes-de-la-celebracion-del-durga-puja_1833e0de_800x533.jpg">En activo desde mediados del siglo XIX junto al r&iacute;o Hooghly, un ramal del Ganges, en &eacute;l hay flores de pl&aacute;stico adem&aacute;s de las naturales. Ambas se lanzan al r&iacute;o a modo de ofrenda. «Es imposible resolver el problema si no sabes en qué consiste», declaraba Jenna Jambeck, profesora de ingeniería ambiental de la Universidad de Georgia y una de las directoras de la expedición. Su pionero estudio de 2015, en cuyo marco calculaba que cada año acaban en el mar un promedio de ocho millones de toneladas de plástico, contribuyó a colocar los plásticos marinos en la lista de las principales preocupaciones medioambientales. Como la mayoría de los expertos, Jambeck cree que la solución no pasa por limpiar los mares, sino por reducir y contener la basura plástica en tierra, donde se origina la mayor parte de ella.Una cálida tarde de noviembre me reuní con ella en la milenaria ciudad india de Patna, que se extiende a lo largo de la orilla meridional del Ganges, a unos 800 kilómetros de su desembocadura en el golfo de Bengala. En un bullicioso barrio comercial, Jambeck recorrió una hilera de tiendas y cafeterías a ritmo pausado y con la vista puesta en el suelo, contando una por una las unidades de basura con las que se topaba y registrándolas en una…