La enfermedad de Parkinson puede tener su origen en un desequilibrio de la flora intestinal
Cada vez existen más pruebas de que la microbiota intestinal, es decir el conjunto de bacterias, virus, hongos y otros microorganismos que colonizan el tracto gastrointestinal, puede influir en el desarrollo y la progresión de los trastornos neurodegenerativos. Entre estos trastornos neurodegenerativos, una afección a la que en este sentido se ha prestado especial atención en los últimos años es a <a href="
https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/celulas-madre-primeros-pasos-para-tratamiento-contra-parkinson_15935">la enfermedad de Parkinson.</a> Tanto, que ahora dos artículos recientemente publicados acaban reforzar esta hipótesis al describir detalladamente uno de los mecanismos por los que podría desencadenarse la enfermedad. Así, los trabajos publicados respectivamente en las revista <a href="
https://www.cell.com/iscience/fulltext/S2589-0042(22)00178-X?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS258900422200178X%3Fshowall%3Dtrue">i-Science</a> y <a href="
https://www.nature.com/articles/s41598-022-08076-5">Scientific Reports,</a> informan de que la enfermedad de Parkinson podría en parte estar motivada por unadisbiosis, es decir, un desequilibrio entre las bacterias patógenas y beneficiosas de los intestinos.“Nuestra investigación ha demostrado que el Parkinson a menudo se diagnostica tarde y que puede originarse mucho antes en el sistema nervioso entérico -el que controla la motilidad gastrointestinal- antes de avanzar al cerebro”, explica <a href="
https://bv.fapesp.br/en/pesquisador/701048/matheus-de-castro-fonseca/">Matheus de Castro Fonseca</a>, investigador del Instituto Tecnológico de California -Caltech- y autor principal de uno de los dos artículos. De hecho, publicaciones anteriores ya habían informado de la existencia de disbiosis intestinal en pacientes con Parkinson esporádico, que es como se conoce la forma no hereditaria de la enfermedad, demostrando que la bacteria Akkermansia muciniphila es anormalmente abundante en las muestras fecales de estos pacientes.Del intestino al cerebro, un posible origen para la enfermedad de ParkinsonSe ha descubierto recientemente que, unas células específicas ubicadas el epitelio intestinal y conocidas como células enteroendocrinas, tienen muchas propiedades similares a las de las neuronas. Entre estas similitudes se encuentra la expresión de una proteína llamada alfa-sinucleína [αSyn]. También se sabe que el Parkinson, así como otras enfermedades neurodegenerativas, están asociadas con la acumulación anormal de esta proteína.“Debido a que están en contacto directo con la luz intestinal -el espacio dentro de los intestinos- y conectadas por sinapsis a las neuronas entéricas (las neuronas del sistema nervioso entérico, un sistema nervioso autónomo que se encarga de controlar directamente el aparato digestivo) las células enteroendocrinas forman un circuito que conecta el tracto gastrointestinal y el sistema nervioso entérico", explica Fonseca. "Es por ello que pueden ser un factor clave en la aparición de la enfermedad de Parkinson en el intestino”, añade.<a href="
https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/04/21/celula-enteroendocrina-nucleo-celular-azul-citoesqueleto-de-actina-verde-y-agregados-de-citoplasma-de-la-proteina-alfa-sinucleina-amarillo_ebebf25d_800x447.jpg">Célula enteroendocrina. Núcleo celular (azul), citoesqueleto de actina (verde) y agregados de citoplasma de la proteína alfa-sinucleína (amarillo)</a>Con esto en mente, los investigadores quisieron saber si las sustancias secretadas por la bacteria Akkermansia muciniphila podrían desencadenar la acumulación de la proteína α-Syn en las células enteroendocrinas y si αSyn podría migrar posteriormente a las terminales nerviosas periféricas en el sistema nervioso entérico. "Cultivamos proteínas secretadas por estas bacterias en ausencia de moco intestinal y descubrimos que además de dañar las estructuras celulares, produjeron una acumulación…