"No hay tanta diferencia entre comerse un grillo y una gamba"
<strong>National Geographic: A medida que aumenta la población mundial, crece la preocupación sobre la sostenibilidad de nuestro sistema alimentario. ¿Por qué nos conviene comer insectos?</strong><strong>Marta Ros:</strong> Porque estamos en una situación delicada. Ante el aumento incesante de la población mundial es necesario hacer un cambio de hábitos alimentarios si no queremos tener problemas serios de abastecimiento. Los sistemas alimentarios han llegado a su límite, y los insectos son una alternativa. Ello no quiere decir que deba producirse un cambio drástico en toda la población, pero sí es necesario empezar a buscar salidas. No solo en la alimentación humana, sino también en la alimentación de los animales para el consumo humano.<strong>NG: Comer insectos es bueno para el medio ambiente, pero ¿también lo es para nosotros? ¿Qué aporte nutritivo tienen los insectos?</strong><strong>MR:</strong> Son una fuente importante de aminoácidos, y tienen un valor biológico comparable a un animal de ganadería de consumo habitual, como pueden ser la ternera o el cerdo. Además, cuentan con un valor proteico de gran calidad. Por ejemplo, la harina de insecto contiene hasta un 60% de proteína. Asimismo, es importante destacar su nivel lipídico (de grasas), y es que acumulan muy pocas grasas saturadas, aunque son muy ricos en grasas poliinsaturadas, como el omega-3, con lo que podrían ser una buena alternativa al pescado. Por si fuera poco, también son ricos en micronutrientes, en hierro, cobre, magnesio y vitaminas del grupo B, además de fibra, lo que redunda en importantes beneficios para la salud. Por ejemplo, en uno de nuestros estudios hemos descubierto que la fibra de los exoesqueletos de los insectos tiene efectos antioxidantes, incluso son capaces de disminuir los niveles de glucemia y colesterol en sangre. Aunque todavía hay pocas investigaciones en este campo de estudio, las evidencias científicas cosechadas hasta la fecha apuntan a que hay beneficios que vale la pena tener en cuenta.<strong>NG: La finalidad última del consumo de insectos es la sustitución progresiva de la carne, especialmente de vacuno. Pero esta conversión no es siempre sencilla ¿Cuántos gramos de insectos me harían falta para sustituir un gramo de carne de vacuno? En otras palabras, ¿cuántas cucarachas tendría que comerme para sustituir un bistec de ternera?</strong><strong>MR:</strong> El peso de cada unidad de insecto es muy pequeño, por lo que es difícil hacer un símil en cuanto a cantidad. Pero podemos hacernos una idea con otro indicador: la cantidad de alimento para producir la misma masa. Y ahí los datos son claros: se necesitan 2 kilos de alimento para producir un kilo de masa de insectos, mientras que para lograr la misma masa de carne de vacuno se necesitan 8 kilos, esto es, cuatro veces más. Además, se consigue en mucho menor tiempo.<strong>NG: En la Unión Europea el consumo de insectos empezó a comercializarse en 2015, pero todavía es difícil encontrarlos en los menús. ¿A qué cree que se debe?</strong><strong>MR:</strong> Existe una aberración en la cultura occidental con este tipo de producto debido a una cuestión cultural, algo que tiende a disminuir en las generaciones más jóvenes. Percibimos que es un producto sucio o de baja calidad, que aparece cuando un alimento está en mal estado o falta higiene. Algo totalmente falso y que puede comprobarse fácilmente cuando se visita una granja de insectos, donde existe un control muy exhaustivo en términos de calidad, higiene y seguridad alimentaria. En Occidente empezaremos a consumirlos en forma de complemento proteico o de harina, pero pronto empezará a formar parte de nuestros hábitos alimentarios. Según nuestros estudios de campo, a la mayoría de los encuestados le gustaría probar el producto si no lo ve, aunque la aceptación es mucho mejor si se tiene en cuenta los efectos positivos, tanto para la salud como para el cambio climático. Al fin y al cabo, no hay tanta diferencia entre…