El extraño olm y sus adaptaciones a una vida en la sombra
El olm -Proteus aginus- también conocido como proteo o pez humano, es una obra maestra de la evolución en que se da un conjunto sin igual de adaptaciones a <a href="
https://www.nationalgeographic.com.es/multimedia/descubriendo-hada-subterranea-bosques_17027">la vida cavernícola. Habita en las cuevas kársticas del centro y sureste de Europa en total ausencia de luz. De hecho, el olm es el tetrápodo cavernario más grande del mundo y <strong>el único anfibio europeo que vive exclusivamente bajo tierra.</strong>Se trata de una criatura carnívora que se alimenta de pequeños crustáceos y engulle a sus presas enteras, pero que, sin embargo, resultado de la adaptación a su modo de vida, <strong>puede vivir hasta los 100 años y resistir hasta 10 sin alimentarse</strong>. A menudo destacado como uno de los animales con las adaptaciones más extrañas del mundo, tiene la apariencia de una serpiente a la que le han crecido unas tímidas extremidades, es translúcido y a diferencia de la mayoría de los anfibios, los cuales pierden las branquias cuando alcanzan la madurez y salen del agua, <strong>posee branquias y pulmones</strong>.El propio Charles Darwin describió al olm como un "naufragio de la vida antigua".El olm, es extraño. Muy extraño. Su apariencia física es tan única, que incluso se cuenta que los habitantes de Centroeuropa del siglo XVII creían que se trataba de <a href="
https://historia.nationalgeographic.com.es/a/leyenda-san-jorge-y-dragon_12574?_ga=2.204431891.2002100880.1648985323-1233632082.1609164706">la cría de un dragón. Tanto es así que cuentan que los primeros naturalistas estaban fascinados por esta criatura que medra en la oscuridad de las cuevas hasta el punto de que el propio <a href="
https://historia.nationalgeographic.com.es/a/charles-darwin-padre-teoria-evolucion_7971?_ga=2.248981380.2002100880.1648985323-1233632082.1609164706">Charles Darwin describió la especie como un "naufragio de la vida antigua".Proteo, secretos de un pequeño dragón subterráneoComo decíamos, desde su descubrimiento el olm es un animal que ha maravillado a los científicos por decenas de razones. Entre sus peculiaridades anatómicas adaptativa cabe destacar sus órganos sensoriales. Y es que al vivir en ambientes subterráneos, oscuros y acuáticos, la evolución ha facilitado en estas criaturas el desarrollo de sentidos no visuales.<a href="
https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/04/06/olm-tambien-conocido-como-proteo-o-pez-humano-proteus-anginus_81b53c18_798x557.jpg">MediaEs por ello que el proteo <strong>conserva las proporciones larvales de un anfibio,</strong><strong>fotorreceptores en su piel o en la glándula pineal.</strong>es decir, un cuerpo largo y delgado y una cabeza grande aplanada que le permiten alojar el número más grande posible de receptores sensoriales. Por ejemplo, el olm posee ojos funcionales durante su fase juvenil, no obstante, estos se atrofian al llegar a la madurez. Pese a ello, y pese a vivir en la oscuridad, los científicos piensan que en ciertos momentos la luz puede jugar un papel importante en los procesos fisiológicos del animal, motivo por el cual conservaLa parte frontal de la cabeza del olm aloja asimismo <strong>receptores químicos, eléctricos y mecánicos</strong>, que le permiten localizar con gran precisión compuestos orgánicos en el agua. También poseen <strong>uno de los olfatos más desarrollados del reino de los anfibios</strong> y un oído interno específicamente adaptado para percibir el sonido mediante las ondas que se forman en el agua así como vibraciones de la tierra, y cuya sensibilidad se auditiva se mueve entre los 10 y los 15.000 hertzios. También un extraño órgano en forma de ampolla ha sido recientemente localizado en la cabeza del olm, el cual se ha sugerido que puede puede utilizar para <strong>orientarse a través del campo magnético de la Tierra.</strong>Vistas las características del olm, no cabe duda de que se trata de un ser fascinante del que todavía nos queda mucho que…