Noticias eXplora: La Sábana Santa podría ser auténtica El Sudario de Turín es el objeto arqueológico más investigado de todos los tiempos. Se trata de una tela de lino que muestra la imagen de un hombre que presenta marcas y traumas físicos propios de una crucifixión. Numerosos creyentes, entre los que se encuentran también científicos que han estudiado la Sábana Santa, opinan que la imagen plasmada en la misma constituye un efecto secundario de un hecho tan sobrenatural como es la resurrección de Jesús. Después de que en 1988 la prueba del carbono-14 dictaminara que la reliquia era un fraude medieval, han sido numerosos los intentos por acreditar su autenticidad. El último análisis, publicado en abril de 2022, ha obtenido una nueva datación del lienzo a partir de una novedosa técnica de rayos X. Su dictamen, que sitúa la reliquia en la misma época de Jesús de Nazaret, podría desestabilizar los cimientos del eterno debate entre ciencia y religión. ¿Estamos ante una de las revelaciones más importantes de la historia de la Humanidad? El nuevo estudio data que la Sábana Santa es del siglo I, por lo que podría haber cubierto el cuerpo de Jesús El citado análisis de un hilo del Sudario de Turín ha sido realizado por un equipo coordinado por el científico Liberato De Caro a instancias del Instituto de Cristalografía del Consejo Nacional de Investigación de Italia (CNR, por sus siglas en italiano). El resultado no ha podido ser más sorprendente: en contra de lo dictaminado en su momento por el carbono-14, la Sábana Santa es del siglo I, por lo que podría haber cubierto el cuerpo de Jesús de Nazaret. UN MISTERIO… TEJIDO EN LINO La Sábana Santa es un lienzo rectangular realizado en lino textil y que presenta un color amarillento. Sus dimensiones, estimadas después de su restauración en 2002, son de 4,42 metros de largo por 1,14 de ancho. Esta aproximación con las unidades de medida empleadas en la Palestina de la época –el codo, equivalente a 55,1 centímetros–, permite deducir que la tela midió –o pretendía medir– originariamente ocho codos de largo por dos de ancho, esto es: 4,41 metros de largo por 1,10 de ancho aproximadamente. La tela del sudario está realizada única y exclusivamente a partir de lino, cuya fibra textil se obtiene macerando los tallos de esta planta. Aunque los análisis realizados en 1973 por Gilbert Raes encontraron restos de algodón, esto es debido a que el telar en el que fue tejido el sudario también fue usado para otras fibras textiles. Capítulo aparte constituyen los remiendos que fueron cosidos por las monjas tras el deterioro que el lienzo sufrió como consecuencia del incendio de Chambery en 1532, donde se custodiaba desde principios del XVI. Estos treinta remiendos, conocidos como «forro» o «tela de Holanda », fueron reemplazados en la restauración del año 2002. El lienzo original de la Sabana Santa debió ser una tela muy apreciada en su época que solo se podían permitir personas muy pudientes La urdimbre de la Sábana está constituida por una hilatura manual de las fibras de lino a través de un proceso tan artesano como lo era el empleo de la rueca y el huso. Se trata, por tanto, de un hilado cuyo grosor no es totalmente uniforme. El «trenzado» de estos hilados sigue una torsión denominada «de sentido Z», por coincidir con la diagonal que describe esta letra (girando el huso a la derecha, en contraste con la torsión «de sentido S»). En lo que se refiere a la trama o ligamento que dibujan estas fibras de lino, nos encontramos ante una textura conocida como de «espiga» o «cola de pescado» (herringbone en inglés). En cuanto al lugar donde fue tejido este lienzo, los sindonólogos (que defienden la autenticidad del sudario) sitúan su factura en alguno de los talleres –donde se trabajaba con telar manual de pedales– que debieron existir entre Egipto y Siria –¿tal vez la ciudad de Palmira?– hacia el siglo I, pues los telares de Palestina eran de peor calidad. Así pues, el lienzo original de la Sabana Santa debió ser una tela muy apreciada en su época, cuya importación…