Noticias eXplora: Nacida de madre virgen Thelma es una pitón reticulada de seis metros de largo que vivía sola en cautividad, concretamente en el zoológico de Louisville, a orillas del río Ohio, en el estado de Kentucky. Y digo que "vivía" –en pretérito– porque para pasmo de cuidadores y científicos, Thelma quedó embarazada sin haber conocido macho alguno y puso 61 huevos, de los que salieron seis crías saludables, todas hembra. El caso de esta serpiente es el primero documentado de partenogénesis en su especie. Los nacimientos de madres vírgenes se dan en muchas especies animales, pero ¿y en los mamíferos? La partenogénesis es un tipo de reproducción asexual muy llamativo del reino animal que permite a las hembras de ciertas especies reproducirse mediante la formación de gametos haploides por mitosis. En otras palabras: las hembras son capaces de desarrollar nuevos embriones a partir de su material genético materno. Partenogenesis mitosis En los últimos cien años, los científicos han descubierto como los nacimientos de madres vírgenes se dan en muchas especies: anfibios, reptiles, peces cartilaginosos y óseos, y también en las aves, pero: ¿y en los mamíferos? ¿Es posible que una mujer pueda reproducirse sin la aportación de un varón? ¿Pueden existir las madres "vírgenes"? En la década de los 30 del siglo pasado, uno de los padres de la píldora anticonceptiva, Gregory Pincus, de la Universidad de Harvard, comenzó a investigar los sistemas reproductivos de los mamíferos y aseguró haber generado partenogénesis en conejos. Sus técnicas generaron mucha controversia dado que otros científicos no pudieron repetir la experiencia. Solo catorce años después, una enfermera alemana llamada Emminaire Jones fue al médico porque llevaba días con mareos y vómitos. El galeno, tras examinar a la joven de 19 años, le dijo que estaba embarazada. Emminaire, sin embargo, aseguraba ser virgen, no haber tenido relaciones sexuales con nadie. Ni sus padres la creyeron Nueve meses después, tras un embarazo terrible y un parto aún más complicado dio a luz a Mónica. Herida en el orgullo, tras la Segunda Guerra Mundial se trasladó a Londres donde se casó con un ciudadano británico y conocimos su caso gracias a una periodista del Sunday Pictorial (que después se convirtió en el Sunday Mirror). Siguiendo la sugerencia de la genetista Helen Spurway quien, en 1955, describió cómo la hembra de una especie de pez guppy podía reproducirse mientras estaba separada del macho y señalaba la creación en laboratorio de conejos sin padre, el periódico se lanzó a la búsqueda de madres vírgenes. No se ofreció ninguna recompensa económica. El llamamiento era para "ayudar a la investigación médica". El único beneficio para las mujeres que respondieron era tapar las bocas de quienes dudaban de sus embarazos virginales. De las diecinueve mujeres que contactaron con el periódico, once fueron descartadas de inmediato. Seis más salieron de la investigación tras descubrir que las madres y sus hijas tenían grupos sanguíneos distintos. Otra fue eliminada porque el color de los ojos era distinto entre madre e hija. Sólo quedaron Emminaire y Mónica que a la sazón ya había cumplido los diez años. Entre noviembre de 1955 y junio de 1956, fueron sometidas a una serie de experimentos ideados por un equipo de especialistas dirigidos por el Dr. Stanley Balfour-Lynn, del Guy's and Queen Charlotte's Hospital de Londres. Los resultados de las pruebas eran compatibles con un caso de nacimiento virginal Las pruebas confirmaron que madre e hija tenían sangre, saliva y sentido del gusto idénticos, todo aparentemente compatible con un caso de nacimiento virginal. El Sunday Pictorial publicó un artículo titulado Mi bebé nació sin un hombre con la fotografía de madre e hija, luciendo sorprendentes similitudes físicas. Recortes de prensa de la época Aparte de su parecido físico, más allá del que lógicamente tienen madre e hija, sus similitudes biológicas eran más propias de hermanas gemelas. El Dr. Stanley Balfour-Lynn se convenció de que se trataba…

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