El demonio de Tasmania (<em>Sarcophilus harrisii</em>) <strong>ha vuelto a la que un día fue su casa 3.000 años después</strong>. Lo hace gracias a <a href="https://devilcomeback.org">Devil Comeback</a>, un ambicioso proyecto de reintroducción de la especie en la Australia continental que ha conseguido liberar <strong>un total de 26 ejemplares</strong> en el santuario natural de Barrington Tops, un enclave de 400 hectáreas situado en el estado de Nueva Gales del Sur, al este del país.La iniciativa la han llevado a cabo <a href="https://www.aussieark.org.au">Aussie Ark</a>, <a href="https://www.globalwildlife.org">Global Wildlife Conservation</a> y <a href="https://wildark.org">WildArk</a>, tres organizaciones conservacionistas que llevan trabajando durante una década con la esperanza de que, algún día, estos feroces marsupiales proliferen en su antiguo hogar y consigan ganarle el pulso a la extinción.El demonio de Tasmania, también conocido como <strong>diablo de Tasmania</strong>, es una de las especies más icónicas del planeta y le debe su nombre a la isla australiana a la que llama hogar. La llegada de especies como el dingo (<em>Canis lupus dingo</em>) hace más de tres milenios, expertos cazadores en manada, hizo que <strong>estos marsupiales se extinguiesen en la Australia continental</strong> y que sus poblaciones se redujesen únicamente a la isla de Tasmania, situada en el extremo sur del país.Los 26 ejemplares reintroducidos en Australia continental suponen la vuelta del marsupial carnívoro más grande del mundo al que fue su hogar.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2020/10/06/el-personal-de-aussie-ark-libera-15-de-los-26-ejemplares-en-el-santuario-natural-de-barrington-tops_1de448e4_800x450.jpg">El personal de Aussie Ark libera 15 de los 26 ejemplares en el santuario natural de Barrington Tops.</a>Con una <strong>población en declive y en peligro de extinción</strong>, la especie ya había sido introducida en la <a href="https://www.iucnredlist.org/species/40540/10331066">Lista Roja de Especies Amenazadas</a> que elabora la <a href="https://www.iucn.org/es">IUCN</a>, pero la caza y el surgimiento de un tipo de <strong>cáncer facial contagioso</strong> (Devil Facial Tumor Disease) que solo ataca a los demonios de Tasmania ha hecho que la población de estos marsupiales se haya reducido en un 90%, con tan solo <strong>25.000 ejemplares</strong> en la actualidad. Este tumor es único en el mundo y tiene la capacidad de transmitirse entre los ejemplares de esta especie, por lo que hace más de diez años saltaron todas las alarmas y Aussie Ark comenzó a trabajar para tratar de dar una alternativa sostenible a estos carnívoros australianos.La idea no se basaba únicamente en fortalecer las comunidades de demonios de Tasmania, sino que el principal objetivo era repoblar los bosques del que fue su antiguo hogar: Australia continental. Tim Faulkner lleva más de una década dirigiendo el proyecto y sus primeras impresiones no podrían ser más positivas: "no solo estamos ante la reintroducción de una de las especies más queridas de Australia, sino que se trata de un <strong>animal que va a ser un actor clave en su entorno, reparando y equilibrando la ecología de nuestros bosques</strong> después de siglos de devastación causada por la introducción de zorros, gatos y otros depredadores invasivos".El rol del demonio de Tasmania dentro de su ecosistemaFaulkner se refiere a todos los animales que llegaron con los colonos europeos a la isla, especies que estaban habituadas a los bosques europeos antes de partir hacia territorio australiano y que proliferaron en un entorno nuevo. Con su llegada, las poblaciones de pequeños mamíferos endémicos de Australia comenzaron un declive que ahora tratan de frenar con la introducción del demonio de Tasmania, el <strong>marsupial carnívoro más grande del mundo y un excelente carroñero</strong> que ayudará a mantener el terreno libre de enfermedades.<a href="https://www.nationalgeograph…

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