La pesca del calamar, en el punto de mira

El calamar gigante de Humboldt <em>(Dosidicus gigas)</em> es <strong>el cefalópodo más grande y más abundante del Pacífico Sudoriental</strong>. Se trata de una especie migratoria, con una tasa de crecimiento rápida y con una vida muy corta, por lo que su captura es objeto de una competencia feroz para los buques pesqueros. Esta enorme criatura de hasta 2 metros de longitud y unos 45 kilos de peso es <strong>una de las más vendidas y consumidas del mundo</strong>. Normalmente, se exporta a Europa, Estados Unidos y Asia, ya sea en conserva o congelado. Su alta demanda ha hecho que en los últimos años hayan aumentado tanto las capturas como el número de grandes buques pesqueros que faenan en las costas de América del Sur en busca de este preciado producto. Por ejemplo, según la organización <a href="https://globalfishingwatch.org/es/pesca-calamar-gigante-pacifico-sudeste/">Global Fishing Watch, en el último año su número ha crecido un 10%. Y lo peor, muchos de ellos faenan con métodos ilegales.Pero las pesquerías no son infinitas, y los recursos se agotan. Y a medida que esto sucede, crece la preocupación por la salud de los océanos. Según un <a href="https://es.greenpeace.org/es/sala-de-prensa/informes/el-calamar-en-el-punto-de-mira-receta-para-el-desastre/">nuevo estudio de Greenpeace, <strong>la captura de calamar se ha multiplicado por 10 desde 1950</strong>, lo que supone <strong>un total de casi 5 millones de toneladas anuales en la última década.</strong> Una consecuencia, denuncia la ONG, de las pesquerías sin control y la industrialización de los océanos.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/07/transvase-de-calamares_3653af3b_800x600.jpg">Transbordo entre un pesquero de calamares y un buque frigor&amp;iacute;fico en el oc&amp;eacute;ano &amp;Iacute;ndico Norte. El informe titulado <em>El calamar en el punto de mira: receta para el desastre,</em> destapa la enorme escala de la pesca mundial de estos cefalópodos. Según la organización conservacionista, el ascenso meteórico de la pesca de calamar y la demanda resultante de la especie no tiene precedentes históricos: <strong>algunas áreas han experimentado un aumento de más del 800% en el número de barcos en los últimos cinco años, con flotas de más de 500 embarcaciones que han operado sin límites en aguas internacionales.</strong> Una situación que se podría haber evitado, aseguran, con un Tratado Global de los Océanos más ambicioso que detenga la expansión de las pesquerías.La captura de calamar se ha multiplicado por 10 desde 1950, lo que supone un total de casi 5 millones de toneladas anuales en la última década.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/07/descarga-de-calamares_be2970e9_800x533.jpg">Parque del cargamento de calamares en aguas de Corea del Sur. "He visto algunas de estas flotas de calamares en mar abierto; por la noche, los barcos están iluminados como estadios de fútbol y parece que el mar es un polígono industrial- declara Pilar Marcos, responsable de Océanos de Greenpeace España-. Nuestros mares se están industrializando: más allá de las aguas nacionales, a menudo es una batalla campal. La falta de control sobre las enormes y crecientes pesquerías de calamar en todo el mundo es un claro ejemplo de por qué están fallando las normas actuales para proteger los océanos".<strong>Consecuencias catastróficas para los océanos</strong>La disminución de las poblaciones de calamar tendría <strong>c</strong>onsecuencias catastróficas, tanto para la vida marina como para <strong>las comunidades costeras que dependen de la pesca para su sustento y seguridad alimentaria.</strong> Según apunta la ONG, la mayoría de las pesquerías de calamar siguen sin estar reguladas, por lo que actualmente no existen sistemas regulatorios y de monitoreo específicos para seguir el comercio global de estos cefalópodos. En 2019 solo los tres países pesqueros (China continental, Perú e Indonesia) <strong>fueron responsables…

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