Como las plantas convirtieron a las hormigas en sus esclavas

¿Son las plantas aburridas? A simple vista puede parecer que estas simplemente se limitan a estar ahí, haciendo la fotosíntesis mientras los demás animales se divierten. Pero en realidad, si les prestas la suficiente atención, las plantas resultan fascinantes.Esto se puede apreciar echando un simple vistazo a como se relacionan con algunos animales; por ejemplo, las hormigas. <strong>Las plantas han desarrollado características específicas para atraer a las hormigas</strong>, como el néctar que colma de sus flores y tallos, o espinas huecas para que estas se refugien. A cambio, <strong>las plantas usan a las hormigas para propagar sus semillas o incluso como guardaespaldas</strong> ante la amenaza de otros insectos.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/09/27/defensa-mutua_8b3262b2_800x600.jpg">La espina hueca de esta planta evolucion&amp;oacute; para que las hormigas se refugiaran; a cambio las hormigas protegen a la planta del ataque de otros insectos. </a>Sin embargo, científicos de la <strong>Academia Nacional de Ciencias</strong> de Estados Unidos analizaron analizado la historia genética de más de 1.700 especies de hormigas y 10.000 géneros de plantas y encontraron que la coevolución entre hormigas y plantas comenzó con una relación depredadora por parte de las hormigas, a la que las plantas respondieron evolucionando hacia "un trato amigable" con estas, es decir, en vez de combatirlas como enemigas, las agasajaron como aliadas."¿Cuándo empezaron las hormigas a depredar sobre las plantas y cuándo empezaron estas segundas a facilitarles las estructuras para que las hormigas pudiesen aprovecharse?", se pregunta <strong>Matt Nelsen,</strong> investigador postdoctoral del <strong>Field Museum</strong> y autor principal del estudio publicado recientemente en la revista <em>Proceedings of the National Academy of Sciences</em>."Algunas plantas cuentan con una serie de estructuras que han evolucionado específicamente para el usufructo de las hormigas", explica Nelsen. "Han desarrollado características especiales que persuaden a las hormigas para que las defiendan del ataque de otros insectos e incluso mamíferos. Estas incluyen <strong>espinas huecas en las que las hormigas vivirán dentro, o néctar adicional en las hojas o tallos para que coman las hormigas.</strong> Algunas hormigas tan solo hacen trampa; toman el néctar y se van. Sin embargo, otras se quedarán y atacarán cualquier cosa que intente dañar a la planta. "Otras plantas reclutan hormigas para ayudarlas a dispersar sus semillas, sobornándolas con "paquetes de alimentos" unidos a las semillas llamadas <strong>eleosomas</strong>. "La hormiga recogerá la semilla y se la llevará, se comerá el eleosoma y desechará la semilla, a menudo en un área rica en nutrientes donde crecerá mejor, y donde al estar lejos de su árbol madre no tendrá que competir con su progenitor por los recursos", añade el investigador.La carrera armamentísticaLos científicos, no obstante, no están seguros de cómo comenzó la relación evolutiva entre las hormigas y las plantas. Si contemplamos la evolución como lo que es en ocasiones: una carrera armamentística entre especies que desarrollan formas de beneficiarse de sus vecinos, la pregunta de los científicos en este caso busca saber quién "disparó" primero, si las hormigas o las plantas. "Es la típica pregunta del huevo y la gallina; no sabemos si la acción de las hormigas dio lugar al desarrollo de las estructuras en las plantas, o si fueron estas estructuras las que en un principio atrajeron a las hormigas", comenta <strong>Rick Ree,</strong> experto botánico del <strong>Field Museum.</strong><a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/09/27/hormigas-arboreas_3aaa8cb3_800x593.jpg">Algunas especies de hormigas han evolucionado estrechamente con los &amp;aacute;rboles en los que viven, y mientras que algunas especies no dependen en gran medida las plantas por mucho tiempo, sin embargo otras se basan se basan…

Comments

Be the first to add a comment