Las aves más humanas

De vez en cuando los cantos de un solista que está ensayando se cuelan por los exuberantes aviarios del Umgeni River Bird Park. ¿Y quién es la prima donna en cuestión? <strong>Una amazona frentiazul llamada Molly que aprendió a hacer escalas de su antiguo dueño.</strong> Muchos de los loros y aves afines que hay en este zoo y centro de cría de Durban, en Sudáfrica, son ejemplares rescatados, abandonados por gente no preparada para las dificultades que supone tener un ave grande y delicada. Los loros y demás psitaciformes no solo son ruidosos y traviesos; <strong>algunos son tan inteligentes como un niño de tres años, y algunos pueden vivir hasta los 80 años.</strong>Aun así, su atractivo –el ecólogo Stuart Marsden califica a los <strong>loros y afines como "los humanos del mundo de las aves"–</strong> puede ser irresistible. Son aves muy sociales e inteligentes que crean fuertes vínculos con sus propietarios. Si a eso su­mamos su capacidad para imitar las voces humanas, no es casualidad que posiblemente sean las aves de compañía más populares del mundo.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/11/03/aves2_94618ff9_800x532.jpg">La cacat&amp;uacute;a gangang es una de las m&amp;aacute;s o menos 20 especies de cacat&amp;uacute;as que existen. La mayor&amp;iacute;a vive en Australia. <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/11/03/aves1_61df7ab5_800x533.jpg">Pinceladas de vivos colores enmarcan el ojo de un lorito de Edwards, que se alimenta de higos y otros frutos, n&amp;eacute;ctar y tal vez insectos. Este llamativo habitante de los bosques tambi&amp;eacute;n se siente c&amp;oacute;modo cerca de las poblaciones humanas de Indonesia y Pap&amp;uacute;a y Nueva Guinea. <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/11/03/aves3_851e4864_800x533.jpg">Los loros negros tienen una vida amorosa muy ajetreada: las hembras persiguen y se aparean con m&amp;uacute;ltiples machos. Esta conducta propia de la poblaci&amp;oacute;n de Madagascar podr&amp;iacute;a&amp;nbsp;ser una respuesta a la escasez de alimentos, dado que los machos alimentan a las hembras durante el cortejo. Sin embargo, en algunos casos <strong>esa popularidad los está perjudicando.</strong> Pese a los sólidos programas de cría que hay por todo el mundo, <strong>se siguen capturando ilegalmente del medio natural.</strong> Una razón es que <strong>las bandas criminales que han ganado miles de millones de euros con el tráfico de animales como elefantes</strong> y rinocerontes han añadido estas aves a su lista. Se sabe de cacatúas enlutadas que han alcanzado un precio de casi 25.000 euros en el mercado negro.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/11/03/aves5_6a7dd561_800x533.jpg">El lori rojo, de amplia &amp;aacute;rea de distribuci&amp;oacute;n, ha logrado librarse de la extinci&amp;oacute;n a pesar de que sol&amp;iacute;a capturarse para el mercado internacional de mascotas <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/11/03/aves7_eb3b07c5_800x532.jpg">El periquito turquesa de Australia estuvo a punto de desaparecer a principios del siglo XX, pero ha reaparecido



"Si te compras un loro en Estados Unidos, la probabilidad de que haya sido criado en cautividad es del 99 %", dice Donald Brightsmith, zoólogo de la Universidad de Texas A&M dedicado al estudio de los guacamayos de Perú. Pero "si estás en Perú, Costa Rica o México, la probabilidad de que sea un ejemplar salvaje capturado es del 99%".La <strong>demanda de mascotas,</strong> sumada a la deforestación y la pérdida de hábitat, es <strong>la principal causa de que los loros y afines estén en peligro de extinción</strong>. De las aproximadamente 350 especies que hay, todas menos cuatro requieren protección según la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES).La especie <strong>más codiciada es</strong>, con diferencia, el <strong>loro yaco, el más parlanchín de todos</strong>. Según la CITES, durante las últimas cuatro décadas al me­nos 1,3…

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