El luto de perros y gatos por la pérdida de un compañero
La ciencia ha demostrado empíricamente lo que muchos que hayan tenido mascotas ya sabían: los animales de compañía, en particular los <a href="
https://www.nationalgeographic.com.es/animales/perros">perros y gatos, <strong>sienten la pérdida de un compañero cercano</strong> y pasan por un proceso que puede considerarse como un luto en toda regla.Los comportamientos que podríamos llamar “de luto” se han observado en muchas especies salvajes que viven en sociedad como elefantes, lobos o grandes simios. En la naturaleza dichos comportamientos suelen darse entre individuos emparentados entre sí, especialmente entre madres y sus crías o entre parejas. Pero <strong>el caso de las mascotas es particular</strong> porque forman grupos artificiales, en los que la mayoría de las veces los individuos no son parientes y ni siquiera han escogido a sus coinquilinos, ya que son sus cuidadores quienes deciden traer a un nuevo animal a casa.Muchos hogares tienen más de un animal de compañía y, por lo tanto, alguno de ellos sufrirá al menos en una ocasión <strong>la pérdida de un compañero</strong>. Es común ver que los animales supervivientes cambian su actitud y sus rutinas, especialmente en el caso de que tuvieran una relación estrecha con la mascota fallecida. Pero hasta ahora la ciencia no había ahondado en los motivos específicos que llevan a este comportamiento más allá del vínculo emocional.Una pérdida inesperadaSegún un <a href="
https://www.nature.com/articles/s41598-022-05669-y">estudio reciente y centrado en los perros, “los resultados parecen sugerir que responden a <strong>la pérdida de un compañero, más que a la muerte en sí</strong>” y citan como evidencia el hecho de que los comportamientos registrados no cambian en función de si el animal superviviente ha visto o no el cuerpo de su compañero difunto. La reacción parece deberse en buena medida a su naturaleza altamente social, una hipótesis reforzada por el hecho de que los animales que compartían rutinas con la mascota fallecida reaccionan de forma más evidente y durante más tiempo.Atendiendo a los resultados, estas reacciones dependen mucho más del grado de interacción entre ellos que del tiempo que han vivido juntos. Estudios previos han mostrado que <strong>los animales que conviven a menudo coordinan sus rutinas</strong>, por lo que la pérdida de un compañero puede confundirles, especialmente en momentos que solían compartir: comer, dormir, jugar o salir a dar un paseo.Además, los investigadores señalan que hay otro factor subconsciente: <strong>la pérdida de un compañero puede ser percibida como un indicador de que hay algún peligro</strong> desconocido en su entorno, causándoles nerviosismo y miedo.<a href="
https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/29/los-perros-suelen-compartir-rutinas-diarias-y-pueden-sufrir-un-gran-estres-al-faltarles-repentinamente-un-companero_a52d4235_800x533.jpg">Los perros suelen compartir rutinas diarias y pueden sufrir un gran estrés al faltarles repentinamente un compañeroEl perro supervivienteEsto explicaría que una de las reacciones más habituales reportadas por los participantes en el estudio fue que <strong>el perro superviviente buscaba más la atención de los humanos</strong> como mecanismo de protección, una actitud observada por el 67% de los participantes. Las demás reacciones observadas frecuentemente fueron menos ganas de jugar (57%), reducción de la actividad en general (46%), dormir más (35%), actitud miedosa (35%), comer menos (32%) y más propensión a ladrar o aullar (30%).Los investigadores señalan además que, en muchos casos, <strong>existe un factor de contagio emocional</strong>, es decir, que los perros reaccionan al luto que observan en las personas. Debido a que son animales altamente empáticos, perciben muy bien los cambios en la actitud de sus cuidadores, como la tristeza, la rabia, el estrés o la apatía, y reaccionan en consecuencia: por una parte buscan ofrecerles consuelo, pero también ellos mismos lo…