Ha sido muy difícil. Rodar una serie con tanto testimonio nunca es sencillo, pero si además las circunstancias globales son tan extraordinarias como lo han sido y lo siguen siendo, la cosa se complica más. El objetivo ha sido realizar ocho capítulos, en los que se repasará la historia de los OVNIs y el fenómeno supuestamente extraterrestre, pero centrados en España. Y la sorpresa ha sido mayúscula; no solo por poder decir eso de «reto conseguido», sino por la cantidad y calidad de testimonios que se han logrado. DMAX estrena la serie Extraterrestres Una de las entrevistas más emocionantes de cuantas se han grabado es la protagonizada por Suso Santos, «el tercer hombre» de la Tejita, en Tenerife, que hacía cuarenta años que no hablaba de ello. En realidad nunca antes lo había hecho, y en esta ocasión se reunió con nosotros en el mismo lugar en el que se produjo uno de los avistamientos OVNI –previa cita– ya clásicos de nuestra ufología, que convirtió la playa tinerfeña en un punto de contacto habitual durante décadas. Y todo comenzó con la práctica de una oui-ja… En aquel tiempo la oui-ja era un instrumento de experimentación aplicado a la investigación como perfectamente podía serlo una cámara de fotos. A través del tablero se entablaban contactos de todo tipo, incluso con seres que decían proceder de otro planeta… Por eso los protagonistas de esta historia, Francisco Padrón, Emilio Bourgon y Suso Santos, no dudaron a la hora de seguir las instrucciones que algo o alguien les estaba dando. Al fin y al cabo se trataba de un encuentro previa cita… Fue ya de noche. Estábamos realizando una oui-ja dentro del coche de Paco Padrón, cuando de repente vimos una luz en mitad del mar Repito, lo que ocurrió aquella noche es considerado un clásico dentro de la ufología española. Posteriormente se produjeron más avistamientos con decenas de testigos, pero los protagonistas de aquella primera noche fueron tres amigos cuyas vidas cambiarían para siempre. Suso Santos fue uno de ellos… Y así, caída la noche en la playa de la Tejita, cuando se cumplían cuatro décadas de aquella experiencia, nos encontramos con él en el mismo lugar en el que sucedió todo. «Llegar hasta aquí entonces era muy complicado porque tenías que hacerlo por una pista infernal. Pero nos habían citado, y claro, nosotros éramos por encima de todo investigadores. Así que para acá que vinimos… Llevábamos ya varias sesiones en las que aparecía algo que decía llamarse OPAT 35, algo así como un ordenador que aseguraba estar orbitando alrededor de nuestro planeta. Y era tal la insistencia que como te digo decidimos venirnos para acá. Fue ya de noche, cuando estábamos realizando una oui-ja dentro del coche de Paco Padrón, cuando de repente vimos una luz en mitad del mar, que poco a poco se fue haciendo más grande porque daba la sensación de que se estaba acercando a nosotros… Y de repente, cuando había recorrido parte de la ladera de la montaña que hay enfrente, un haz de luz nos golpeó y poco después desapareció…». La experiencia de los tres jóvenes es muy rica en detalles, pero baste decir que tiempo después, el mayor de ellos, Paco Padrón, tras una regresión hipnótica aseguró haber estado en el interior del artefacto. Y Suso, tras recordar la experiencia acabó convencido de que «cuando ese rayo nos golpeó, nos llevó dentro de la luz. Al hablar al día siguiente entre nosotros descubrimos que había un tiempo perdido, unos minutos que transcurrieron sin que fuéramos conscientes de ello». Repito, el caso es tremendamente rico y con muchas aristas que aún no han sido explicadas. Pero llegados a este punto mi duda fundamental es por qué en todo este tiempo Suso se retiró de los focos a los que, por el contrario, sí se acercaron sus otros dos compañeros, y ahora de repente decidía hablar… «Bueno, yo no voy de exhibicionista. Yo a programas en la tele en los que se debate que aquel cree y el otro no cree, no me presto. Si estoy hablando contigo es precisamente porque no se trata de eso».…