Los virus del dengue y el zika atraen a los mosquitos alterando el olor de sus huéspedes
Los mosquitos son algunos de los portadores, o vectores, de enfermedades más peligrosos del mundo. De hecho, con más de <strong>750.000 muertes provocadas cada año</strong>, los mosquitos se sitúan sin ningún competidor que medianamente les siga de cerca, en el animal más letal del mundo. Entre algunas de las enfermedades transmitidas por estos chupadores de sangre se encuentran algunas tan conocidas como la <a href="
https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/malaria-reto-final_14092">malaria, el virus del Nilo, la fiebre amarilla o la encefalitis japonesa.Pero también el dengue o el zika, y es sobre estas dos últimas enfermedades que ahora un equipo de científicos liderado por la Universidad de Pekín acaba de hacer un hallazgo muy relevante. Los resultados de su investigación, se publican esta semana en la revista Cell bajo el título <a href="
https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0092867422006419#:~:text=Acetophenone%2C%20a%20volatile%20compound%20that,stimulate%20mosquito%20olfaction%20for%20attractiveness.">A volatile from the skin microbiota of flavivirus-infected hosts promotes mosquito attractiveness, en el cual se defiende que <strong>estos dos virus modifican el olor de sus huéspedes para atraer a los mosquitos</strong> y facilitar su propia supervivencia.Virus que utilizan a los mosquitosEl <strong>dengue</strong> es una enfermedad que se transmite por mosquitos en áreas tropicales de todo el mundo y, ocasionalmente, en algunas áreas subtropicales. Entre los síntomas de la enfermedad, se encuentran fiebres altas, sarpullidos y dolores, sin embargo, en ocasiones estos pueden escalar hasta provocar fuertes hemorragias e incluso la muerte. De hecho, según el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosa de Estados Unidos, cada se producen en el mundo más de 50 millones de casos de dengue, de los cuales alrededor de 20.000 resultan letales, la mayoría de ellos en niños.El <strong>zika</strong> es otra enfermedad viral transmitida por mosquitos de la misma familia que el dengue: los mosquitos del género Aedes. Aunque es poco común que el zika cause una enfermedad grave en adultos, un brote reciente en América del Sur provocó defectos de nacimiento graves en los fetos de mujeres embarazadas infectadas.Las especies de mosquito Aedes aegypti y Aedes albopictus son respectivamente los vectores de la transmisión del zika y el dengue.Estos virus, ambos englobados en los llamados <strong>flavivirus</strong>, dependen para sobrevivir y reproducirse, tanto de los huéspedes que infectan como de los vectores mediante los que se propagan, en este caso los moquitos. Si falta cualquiera de estos, es decir, si todos los potenciales huéspedes desaparecen o si todos los mosquitos mueren, el virus desaparecerá con ellos.Por ejemplo, durante el brote de fiebre amarilla que tuvo lugar en Filadelfia en el año 1793, la llegada de las heladas de otoño mató a los mosquitos locales y el brote terminó. En climas tropicales, por el contrario, la ausencia de heladas provoca que siempre haya mosquitos, por lo que el virus solo necesita que uno de estos pique a un animal huésped infectado para propagarse. Pero la cosa no queda ahí, por que lo ahora acaba de descubrir el equipo liderado por el investigador de de la Universidad Tsinghua <a href="
https://www.med.tsinghua.edu.cn/en/info/1351/1438.htm">Gong Cheng, y autor principal del trabajo, es que <strong>los virus del zika y el dengue parecen haber desarrollado una forma furtiva de aumentar sus probabilidades de dispersión y supervivencia</strong>, como decíamos, modificando el olor de la piel de sus huéspedes.Zika y dengue, una guerra que se libra en tu piel.Los investigadores sospechaban que el dengue y el zika podrían estar manipulando a los huéspedes de alguna forma para atraer a los mosquitos. Así, es un hecho comprobado que <strong>tanto la malaria como la inflamación general pueden cambiar el olor de las personas,</strong>…