Recientes y preocupantes hallazgos sugieren que <a href="
https://www.nationalgeographic.com.es/naturaleza/america-norte-ha-perdido-casi-3000-millones-aves-ultimos-50-anos_14732">en las últimas décadas las poblaciones de aves han disminuido en más del 30%., y para desarrollar estrategias efectivas y tratar revertir esta tendencia, los científicos y administradores de tierras deben comprender cuales son los principales causantes de este declive. Así, el año pasado <a href="
https://science.sciencemag.org/content/366/6461/120">un estudio publicado en la revista Science informaba que entre las principales amenazas a las que se enfrenta la avifauna de nuestro planeta se encuentran la pérdida y el deterioro del hábitat, el uso de pesticidas, el desarrollo urbanístico, así como el imparable avance de la agricultura intensiva.No obstante, los efectos del ruido y la contaminación lumínica en la salud de las poblaciones de aves se habían pasado por alto en gran medida hasta que algunos estudios recientes han mostrado que estos factores estresantes podrían tener un gran impacto en diversas especies de aves.<a href="/medio/2020/11/10/passer-domesticus-gorrion-comun_49a35ea4_800x562.png">Passer domesticus - Gorrión Común - La contaminación acústica tuvo como efecto una menor eclosión en los nidos de gorrión común, no obstante la contaminación lumínica tuvo el efecto contrario.Passer domesticus - Gorrión Común - La contaminación acústica tuvo como efecto una menor eclosión en los nidos de gorrión común, no obstante la contaminación lumínica tuvo el efecto contrario.Foto: David keelingLa contaminación acústica tuvo como efecto una menor eclosión en los nidos de gorrión común, no obstante la contaminación lumínica tuvo el efecto contrario.Ahora una nueva investigación titulada <a href="
https://www.nature.com/articles/s41586-020-2903-7">Sensory pollutants alter bird phenology and fitness across a continent y publicada esta semana en la revista Nature, la más ambiciosa en cuanto a mesurar el impacto del exceso de luz y ruido en las poblaciones de aves realizada en todo Norteamérica, arroja nueva luz sobre esta cuestión, proporcionando una imagen del problema a nivel continental. "Nuestro estudio ofrece la evidencia más completa de que el ruido y la luz pueden alterar profundamente la reproducción de las aves, incluso cuando se tienen en cuenta otros aspectos de las actividades humanas", declara el profesor de biología de la Universidad Politécnica Estatal de California, Clint Francis, uno de los autores principales del estudio.Para llevar a cabo su trabajo, Francis y sus colegas examinaron la influencia del ruido y la contaminación lumínica en 142 especies de aves en América del Norte utilizando los datos recopilados de 58.506 nidos entre 2000 y 2014 por un proyecto de ciencia ciudadana llamado NestWatch. Comprobaron la fecha de la primera puesta de huevos, el tamaño de la nidada, el éxito de la eclosión parcial, la falla de la nidada y el éxito del nido, que combinaron con datos geoespaciales sobre ruido antropogénico y contaminación lumínica.<a href="/medio/2020/11/10/haemorhous-mexicanus-camachuelo-mexicano_ff521ce8_800x740.png">Haemorhous mexicanus - Camachuelo mexicano - A mayores tasas de contaminación lumínica los polluelos de camachuelo mexicano adelantaron su eclosión, no obstante esta tasa también afecto de manera directa disminuyendo el número de huevos eclosionados.</a>Haemorhous mexicanus - Camachuelo mexicano - A mayores tasas de contaminación lumínica los polluelos de camachuelo mexicano adelantaron su eclosión, no obstante esta tasa también afecto de manera directa disminuyendo el número de huevos eclosionados.Foto: David keelingA mayores tasas de contaminación lumínica eclosionaron los polluelos de camachuelo mexicano adelantaron su eclosión, no obstante esta tasa también afecto de manera directa disminuyendo el número de huevos eclosionados.Las aves programan su reproducción para que coincida con la disponibilidad máxima de recursos…