Cópulas proteicas
«Si mucho quieres copular, proteínas a mansalva tendrás que zampar». Este bien podría ser un dicho recurrente entre los machos de las cucarachas alemanas
(Blattella germanica), pues según ha podido comprobar en un estudio Kim Jensen, investigador del Departamento de Ciencia Animal de la Universidad de Aarhus, los «cucarachos» de esta especie, que se aparean con frecuencia,
ingieren más proteínas que los que se aparean rara vez o nunca. Según explica el científico de la universidad danesa, tiene su lógica: «Los machos necesitan energía para cortejar a las hembras y defender los territorios. Por lo tanto,
su éxito en el apareamiento se asocia típicamente con una elevada ingesta energética. Por un lado, necesitan tener esperma de
buena calidad para fecundar los ovocitos y producir descendencia, y por otro,
los óvulos y los embriones necesitan muchos nutrientes, en especial proteínas, para sobrevivir y crecer».La cuestión es que los investigadores observaron que los machos sexualmente más activos tenían
mayor predilección por los alimentos proteicos, aunque a esta especie le chiflan los carbohidratos. Eso puede servirles tanto para generar más esperma como para sintetizar una suerte de «regalo» que dan a sus parejas durante la cópula:
un espermatóforo nutritivo. «La hembra utiliza el espermatóforo, que es la cápsula donde se aloja el esperma, para
nutrir los huevos y embriones y para sobrevivir ella misma si no encuentra alimento. Al proporcionar nutrientes a la hembra, el macho se asegura de que
se fertilicen tantos ovocitos como sea posible y de que las crías sobrevivan hasta que eclosione el saco de huevos», dice Kim Jensen.El cortejo de estos coleópteros también tiene lo suyo. El macho levanta los élitros (las alas delanteras endurecidas), gira la parte trasera del cuerpo hacia la hembra y emite feromonas, unas
secreciones cargadas de azúcar muy atrayentes. Cuando una hembra se acerca, él sigue secretando ese perfume del amor hasta que ella se sube a su espalda y queda bien colocada, en posición precopulatoria. Entonces él
la inmoviliza químicamente para que no se mueva ni un ápice. «La cópula dura unos 90 minutos, y un gancho en el pene asegura que l
a hembra no se separe antes de tiempo», añade Jensen. Solo faltaría que, después de currárselo tanto, todo quedara en un triste
coitus interruptus.----OTROS DATOSLas cucarachas alemanas
(Blattella germanica), o germánicas, miden cerca de 1,5 centímetros y
viven unos cien días en los que pasan por tres etapas:
huevo, ninfa y adulto. Durante la última fase s
e reproducen continuamente. En condiciones ideales, el tiempo que pasa desde que el embrión se halla en el interior del huevo hasta que se convierte en un adulto sexualmente maduro es de
50 a 60 días.----Este artículo pertenece al número de Junio de 2022 de la revista National Geographic.May 25, 2022 at 07:00AM Vía
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