La genética ofrece a las vaquitas de mar una esperanza ante la extinción
La vaquita marina, el mamífero marino más pequeño del mundo, está al borde de la extinción. Según el último censo apenas sobreviven 10 o menos ejemplares de la especie en el Golfo de California, su único hábitat. No obstante, un análisis genético realizado por un equipo de científicos de la Universidad de California en Los Ángeles -UCLA-, descubrió que la especie, aún en peligro crítico de extinción, se mantiene relativamente saludable y tendría altas probabilidades de sobrevivir si la pesca ilegal con redes de enmalle cesara de inmediato."Curiosamente, descubrimos que <strong>la vaquita no está condenada por factores genéticos</strong>, como mutaciones dañinas que tienden a afectar a muchas otras especies cuyo acervo genético se ha reducido de manera similar", explica <a href="
https://waynelab.eeb.ucla.edu/lab-members/chris-kyriazis/">Christopher Kyriazis</a>, estudiante de doctorado en ecología y biología evolutiva de la UCLA y coautor de una investigación que bajo el título <a href="
https://www.science.org/doi/10.1126/science.abm1742">The critically endangered vaquita is not doomed to extinction by inbreeding depression</a> se publica esta semana en la revista <em>Science</em>. “La pesca ilegal sigue siendo su mayor amenaza”.Las vaquitas marinas -<em>Phocoena sinus-</em>, las cuales miden entre 1,2 y 1,5 metros de longitud, a menudo se enredan y mueren en las redes de enmalle que usan los pescadores furtivos que cazan la <strong>totoaba</strong> o corvina blanca, un pez también en peligro de extinción muy apreciado en algunos países por la creencia de sus propiedades medicinales. "Y si bien México prohibió la pesca de la totoaba y declaró ilegal el uso de estas redes en el hábitat de las vaquitas, es sabido que la ley no siempre se cumple", cuenta Kyriazis.La gran resistencia genética de las vaquitas de marLa diversidad genética es una medida de las diferencias que existen a lo largo del genoma entre los individuos de una población. Las poblaciones grandes tienden a tener muchas diferencias, mientras que las más pequeñas o diezmadas tienen menos, lo que como resultado da lugar a individuos genéticamente más similares. "Esa similitud a menudo puede resultar en una mayor incidencia de mutaciones dañinas que ponen en peligro a la población, ya que es más probable que los individuos hereden el mismo gen silenciado de ambos progenitores", explica el autor principal del artículo <a href="
https://lohmueller.eeb.ucla.edu/">Kirk Lohmueller,</a> profesor de ecología y biología evolutiva, y también de genética humana de UCLA.Los investigadores analizaron los genomas de 20 vaquitas que vivieron entre 1985 y 2017 y realizaron simulaciones por ordenador para predecir el riesgo de extinción de la especie en los próximos 50 años. Llegaron a la conclusión de que si la pesca con redes de enmalle termina de inmediato, la vaquita tiene muchas posibilidades de recuperación, incluso con la endogamia. Sin embargo, si la práctica continúa, aunque sea moderadamente, las perspectivas de recuperación son menos optimistas.“La diversidad genética en las vaquitas no es tan baja como para constituir una amenaza para su salud y supervivencia; simplemente refleja su rareza natural”"En relación con otras especies, la vaquita de mar tiene una mayor probabilidad de recuperarse de una caída extrema de sus poblaciones sin sufrir graves consecuencias genéticas por la consanguinidad", explica la coautora del estudio <a href="
https://walllab.ucsf.edu/dr-jacqueline-robinson">Jacqueline Robinson,</a> de la Universidad de California en San Francisco. “La diversidad genética en las vaquitas no es tan baja como para constituir una amenaza para su salud y supervivencia; simplemente refleja su rareza natural”, añade.“Una opinión predominante en biología de la conservación y genética de poblaciones es que las poblaciones pequeñas pueden acumular mutaciones nocivas”, añade Lohmueller. "Sin embargo, el hallazgo de que la vaquita probablemente tiene…