Noticias eXplora: El pozo del purgatorio En la pequeña isla de Lough Derg ("Lago del Ojo Rojo"), condado de Donegal, Irlanda, se encuentra el pozo (a veces se habla también de una cueva) que según tradición legendaria alberga la entrada al purgatorio. Hay que remontarse a la penúltima década del siglo XII para encontrar las primeras referencias a esta leyenda. Tradicionalmente, se cita como la obra primigenia el Tractatus de Purgatorio Sancti Patricii (Tratado sobre el purgatorio de San Patricio), del monje cisterciense Enrique o Henry de Sawtry (Saltrey), una abadía situada en Huntingdonshire (actual condado de Cambridgeshire, Inglaterra), escrito alrededor de 1180-84 por encargo de Enrique, abad del monasterio de Sartre. En este texto, redactado en latín, la lengua culta de la época, se cuenta el viaje de un caballero de la Tabla Redonda, el galés Owain, a través del infierno, el purgatorio y el paraíso. El nombre del héroe procede del irlandés antiguo Eogan, cognado (es decir, del mismo origen etimológico pero distinta evolución fonética) con el gaélico escocés Eóghan y los términos ingleses Owen y Ewan. No obstante, la citada fecha ha sido puesta en entredicho por distintas circunstancias. La primera, porque cuando el monje de Saltrey conoció la historia del citado personaje y su viaje por el más allá de boca de Gilberto de Luda corría el año 1180, pero no acudió ante el obispo Florentiano para corroborar la veracidad de dichas aventuras hasta que este tomó posesión de la mitra un lustro después. Por tanto, su escrito tuvo que ser posterior a ese último año, 1185. Incluso se ha propuesto una fecha más tardía, en torno a 1195 o 1200, después de que María de Francia publicase L'espurgatoire Seint Patriz, primera versión de la obra de Saltrey, que, como decimos, vio la luz en la última década del siglo XII. En consecuencia, el primer autor que situó la entrada al purgatorio en territorio irlandés no fue el anterior, sino que se trata del también cisterciense Jocelin, de la abadía de Furness, en el actual condado de Cumbria, al noroeste de Inglaterra, que vivió hacia 1175-1214 y se dedicó a la hagiografía, es decir, a escribir vidas de santos, entre ellas, la de san Patricio (Vita Sancti Patricii) a petición del arzobispo Thomas de Armagh (actual Irlanda del Norte), escrita probablemente en 1185 o poco después, fecha en la que tomó posesión de su cargo el prelado. Esta obra apenas se detiene en el purgatorio, sino que más bien se centra en la vida y milagros del santo, aunque hay que decir que su autor fue el primero que empleó dicha denominación, "Purgatorio de San Patricio", que luego retomarían el clérigo e historiador inglés Giraldus Cambrensis, asentado en Gales tras la invasión normanda de Inglaterra en 1066, y el antedicho Henry de Saltrey. Y los demonios agraviados por haber perdido sus dominios, atacaron al santo Cuenta Jocelin que uno de los milagros se produjo en la montaña Cruachán Aigle, en cuya cima estuvo ayunando el santo evangelizador en el año 441 durante cuarenta días a imitación de Moisés, del profeta Elías y de Jesucristo cuando también lo hicieron en el desierto por el mismo período de tiempo. Lo narra de esta espeluznante manera: Y los demonios agraviados por haber perdido sus dominios, atacaron al santo, atormentándolo en sus oraciones y en sus ayunos: volando alrededor de él como pájaros de color negro que tenían una forma horrible, y estaban reunidos en gran cantidad, haciendo terribles ruidos para impedir sus oraciones (…). Pero Patricio, protegido por la gracia de Dios, ayudado por su protección, hizo la señal de la cruz e hizo que los terribles pájaros se alejaran de él; y con el sonido de su címbalo logró hacer que desaparecieran de la isla. Y fueron arrojados muy lejos huyendo más allá del mar, siendo esparcidas sus fuerzas entre las islas que son ajenas a la fe y el amor de Dios, donde permanecen practicando sus engaños. Vita Sancti Patricii, CLXXLII La montaña es conocida como Croagh Patrick o The Reek Sunday La creencia en este milagro debió…