Cómo detectar la acumulación de magma antes de una erupción volcánica
La imposibilidad de predecir cuando un volcán entrará en erupción es uno de los factores que hacen más peligrosos a estos fenómenos geológicos. La historia está plagada de ejemplos de volcanes que tomaron completamente por sorpresa tanto a los científicos, como a los habitantes de las inmediaciones del mismo. Por ejemplo, <a href="
https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/hemos-asistido-a-mayor-explosion-tierra-era-moderna-y-no-sabiamos-hasta-ahora_18460">la mayor explosión de la historia moderna</a>, producida por la entrada repentina en erupción del volcán submarino <strong>Hunga Tonga-Hunga Ha'apai</strong> que tuvo lugar en enero de 2022, produjo únicamente 3 víctimas mortales, pero en apenas unos segundos borró del mapa casi por completo la mitad de la isla sobre la que se asentaba su cono volcánico. Los <a href="
https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/volcanes-que-son-y-como-se-forman_18140">volcanes</a> son imprevisibles, por lo que comprender los fenómenos que subyacen a su naturaleza podría contribuir en el futuro a salvar miles de vidas. En este sentido, un estudio internacional liderado desde el Instituto de Geociencias -IGEO- centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Complutense de Madrid (UCM), ha logrado detectar acumulación de magma cerca de la superficie meses antes de que se produzca una erupción volcánica.El trabajo, publicado recientemente en la revista Scientic Reports bajo el título<a href="
https://www.nature.com/articles/s41598-022-23998-w">Shallow magmatic intrusion evolution below La Palma before and during the 2021 eruption</a> analiza la deformación del terreno producida por la actividad volcánica mediante una metodología que combina la observación por radar de satélite InSAR con una nueva técnica de interpretación desarrollada durante el transcurso de la erupción volcánica que tuvo lugar en 2021 en la isla de La Palma.Según <strong>José Fernández</strong>, investigador del IGEO y autor principal del artículo, "la combinación de esta metodología junto con el modelo estructural de la corteza bajo la superficie de la isla, podría ayudar a <strong>predecir la apertura de futuras posibles fisuras o bocas eruptivas durante episodios de reactivación volcánica</strong> y, en combinación con otras técnicas, incluso a pronosticar el momento en que se producirá la próxima erupción". Las lecciones aprendidas durante la erupción del volcán de la PalmaLa erupción del volcán de Cumbre Vieja, ahora rebautizado como <strong>volcán de Tajogaite,</strong> comenzó el 19 de septiembre de 2021 y estuvo precedida y acompañada de un enjambre sísmico que comenzó 8 días antes, el 11 de septiembre, con más de 6.600 eventos detectados.Los resultados obtenidos en este trabajo muestran que, entre el 13 y el 20 de septiembre, coincidiendo con los últimos días del enjambre sísmico, aparecieron <strong>fuentes superficiales de magma</strong> que indicaban la <strong>fracturación horizontal y vertical</strong> del terreno sobre el que se formaría la <strong>fisura eruptiva</strong> del volcán, es decir, la fractura por la que el magma emergió del interior de la Tierra. Los datos obtenidos en este estudio sobre el sistema de alimentación del magma y de las fracturas asociadas podrían ayudar a explicar algunos procesos posteriores a la erupción, como la persistencia de las emisiones de gases en las zonas de Puerto Naos y La Bombilla, que un año después todavía impide el regreso de sus habitantes a sus hogares. De hecho, <a href="
https://www.nature.com/articles/s41598-021-82292-3">un estudio previo</a> realizado por este mismo equipo de investigadores en el año 2021, ocho meses antes de la erupción, ya indicó que <strong>entre los años 2009 y 2010 había comenzado la reactivación volcánica de la isla</strong>, además de detectar entre los años 2019 y 2020 una importante fracturación del terreno bajo el volcán de Cumbre Vieja asociado a la erupción de 2021.…