Los crustáceos trituradores de microplásticos
Los microplásticos están presentes en los océanos y mares y se ha demostrado su presencia en varias especies marinas. Sin embargo, se sabe relativamente poco acerca de lo que ocurre en ríos y lagos. No se conoce exactamente su origen, su destino ni –lo que es más importante– su impacto en las cadenas alimentarias. Hasta ahora, la fragmentación del plástico se había atribuido en gran medida a procesos como la exposición al sol o la acción de las olas, que pueden durar años o décadas. Pero resulta que <strong>un pequeño crustáceo de río, parecido a un camarón, es capaz de hacerlo mucho más rápido.</strong>Un estudio acaba de demostrar que un crustáceo <strong>muy común en ríos es capaz de romper microplásticos</strong> (piezas de plástico de menos de 5 mm) <strong>en nanoplásticos</strong> (fragmentos menores de un micrómetro, cinco mil veces más pequeños). Este proceso biológico puede suceder en cuestión de días, mucho más rápido de lo estimado previamente. El hallazgo, publicado recientemente en la revista <a href="
https://www.nature.com/articles/s41598-020-69635-2">Scientific Reports, destaca el papel de la <strong>fragmentación biológica de los microplásticos</strong>, que prácticamente no se ha investigado hasta ahora.<a href="
https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2020/08/18/los-anfipodos-gammarus-duebeni-se-encuentran-en-arroyos-irlandeses-como-este-en-cork_3705e00f_800x600.jpg">Los anfípodos ‘Gammarus duebeni’ se encuentran en arroyos irlandeses como este en Cork.El animal en cuestión es Gammarus duebeni, un crustáceo de 2 cm de largo de agua dulce. Aunque esta especie en particular habita los arroyos irlandeses, pertenece a un grupo más grande de <strong>invertebrados muy comunes tanto en aguas continentales como en océanos de todo el mundo</strong>. Por lo tanto, el descubrimiento tiene grandes implicaciones para el estudio del destino de los microplásticos en el medio acuático.El método utilizadoLos primeros experimentos tenían como objetivo comprender los posibles efectos negativos (si los hubiera) de la ingesta de microplásticos en estos anfípodos. Sin embargo, los resultados preliminares llevaron a desarrollar <strong>nuevos experimentos para demostrar que G. duebeni los estaba fragmentando biológicamente</strong>.Para comprobarlo, se expuso a los pequeños crustáceos a cierto tipo de microplásticos de polietileno –perfectamente esféricos, como las microperlas en exfoliantes, y con un tinte específico– en el laboratorio. Después, se diseccionaron los tractos digestivos de los animales para, posteriormente, observarlos en un microscopio de fluorescencia, capaz de rastrear los microplásticos coloreados en los tejidos.De este modo, se demostró que <strong>Gammarus duebeni es capaz de romper los microplásticos en fragmentos de diferentes formas y tamaños</strong>, incluidos los nanoplásticos, en menos de cuatro días.<a href="
https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2020/08/18/dos-microplasticos-izquierda-y-nanoplasticos-derecha-encontrados-en-los-tractos-digestivos-de-los-anfipodos_ade4e1bb_800x290.png">Dos microplásticos (izquierda) y nanoplásticos (derecha) encontrados en los tractos digestivos de los anfípodos.La detección de la fragmentación fue posible gracias a la forma esférica de las microperlas, el tipo de microplásticos que se utilizaron inicialmente. Cualquier plástico con una forma irregular tenía que proceder de la fragmentación realizada por los animales. <strong>Casi el 66 % de los microplásticos encontrados en los intestinos de los anfípodos habían sufrido este proceso en tan solo cuatro días.</strong>Sorprendentemente, la proporción de fragmentos de plástico más pequeños fue más alta cuando los anfípodos fueron purgados en el laboratorio en un proceso de depuración, es decir, en un ambiente limpio sin plásticos pero con su comida. <strong>Este hallazgo indica que la fragmentación biológica podría estar estrechamente relacionada con el proceso de alimentación.</strong><a href="
https://www.natio…