Una de las cosas que tuve que aprender en mi experiencia como comercial, es que para poder venderle algo a alguien, primero debes entenderle, y para poder entenderle tienes que "ponerte en sus zapatos", esto que parece tan fácil decirlo, en realidad es más difĂcil de lo que parece, por eso no todo el mundo es un buen vendedor, ni tampoco sabe ponerse en los zapatos de su interlocutor.